Amigos de grupo Anècdotario, êste blog ha sido creado para que se nos facilite la bùsqueda de todas las anècdotas,historias, reflexiones, cuentos cortos, leyendas de Mèxico y el mundo, etc. Es un blog apto para todas las edades y en èl todos hemos puesto nuestro granito de arèna. Aquì està la recopilaciòn de nuestras aportaciones y se los dedico con todo mi cariño.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Calavera Anècdotario Dulce Belen


Se iniciò un nuevo día 
cuando la tragedia comenzó
se hablaba y se decía 
que "anecdotario" murió

Tod@s de inmediato
corrimos al ver el fb
para pasar lista o comunicarnos
mínimo para saber si hay cambio de look
con tristeza confirmamos
que Juan José el pillin
por tantas ocupaciones
se fue a la tumba sin un calcetín
Cynthia mi bella voz de radio
por andar echando ritmo
se fue a una tumba
con todo y sus "sentimientos latinos"
Marcy por muy buena gente
la catrina se la llevo
le cambio su vida por suerte
y ahora ya esta en el panteón
Ely muy contenta
ni cuenta se dio de su partida
estaba haciendo cuentas
pero no tomo en cuenta su vida
todo por hacer del evento
un momento inolvidable
llego la parca traviesa
y se fueron de comadres
de mi linda administradora Edith
se le fue la vida con mucho amor
mandando saludos y felicitación
a todos sin ningún temor
siempre con una bella sonrisa
y mandando las mejores vibras
EdIth se fue sin ninguna prisa
brindando para todos sonrisa y risas
del gran amigo Victor Manuel
para todos un excelente amigo
siempre con su sonrisa fiel
sonriendo con todos contigo y conmigo
Haciendo la contabilidad
de todos los que nos anotamos
para a reír y bailar
llego la parca y le dijo "vamonos"
Con mucha alegría y sonrisas
llegaron las dos alegres comadres
Mara Isabella y Dulce Belen sin prisa
haciendo del cementerio un lugar agradable
Hugo bailando con Dulce
y con las chicas guapas de anecdotario
al compás de un rico danzón
o una canción de caballo dorado
Mis hermosas hermanitas Pasco
Magda y Guadalupe sonriendo
ya están en el grupo
publicando y sonriendo
Bailando al compás de un ritmo candente
llego mi alegre Carpediem
moviendo la cadera y la boca
enseñando todos los dientes
Con sus bellos mensajes de amistad
llego mi querida Rox
y hasta el fondo fue a dar
de lo rápido que llego
Mi querido George Keñy
a la parca se encontró
y el muy ladino le dijo
a Anecdotario te meto yo
Cuentas las buenas fuentes
que anecdotario sigue vigente
ahora con todos en el panteón
siempre todos sonrientes
Se puede ver a lo lejos
un grupo siempre sonriendo
con la mejor actitud,amables
sinceros..un grupo muy ameno
Así somos todos los anecdotarios
brindamos nuestra amistad de corazón
algunos son muy notorios
y otros por sus razones no
Pero todos somos sinceros
amigables y buenos amigos
si nos brindan su amistad
siempre estaremos contigo
Por estas fechas ahora
estaremos en el panteón
haciéndonos mofa de esta fecha
pero entregando el corazón
me despido con estos versos
que salieron del corazón
sin ofender a nadie
ni a los muertos mucho menos al diablo panzon !!!!!
Mis querido Anecdotarios les dejo su calaverita !!!! para seguir en nuestras tradiciones...... les mando un enorme saludo abrazos y besos pero sobre todo millones de sonrisas Emoticón smile con mucho Emoticón heart su amiga Dulce Belen!!!!!!!!

EL INVITADO DEL MAS ALLÁ (leyenda) Frank Lamora


A finales de 1999, en Ciudad Lerdo, Durango, una pareja de la sociedad de ese lugar, estaban por casarse, pero unos días antes de la boda, por consejos de su abuela materna, la novia y sus amigas fueron al panteón municipal, dizque para que le trajera mucha suerte.
Caminando por entre los sepulcros, Verónica, la futura desposada, tropezó con un cadáver mal sepultado y ella, en forma de broma, le dijo:
- ¡Ay, amigo! Te invito a mi boda, por ningún motivo vayas a faltar.
Poco después, el día del enlace y en el momento en que las amigas y los amigos de la pareja nupcial comenzaron a bailar con los recién casados, uno de los invitados se acercó a Verónica, le rodeó la cintura y se deslizaron por entre las demás parejas. Ella se movía al ritmo de la música y sonreía muy feliz, al tiempo que él le preguntaba:
- ¿Me recuerdas?
- Pues la verdad... no. -contestó ella- ¿Cuándo y dónde nos conocimos?
- No hace mucho. Me invitaste cuando tú y tus amigas andaban en el panteón, tropezaste conmigo y me dijiste que no fuera a faltar por ningún motivo. Y pues... aquí estoy.
El bello rostro de Verónica se contrajo en una grotesca mueca de terror y todos los presentes la vieron desplomarse sin vida a causa de un infarto fulminante.
Nadie se explicó la causa de su repentino fallecimiento, solamente comentaron que antes de caer, la vieron que bailaba muy feliz en medio de todos, pero... sola.

En carne propia. Hasta siempre maestro Christian Perales


Nadie en esta vida puede decir que se hizo a sí mismo, sería egoísta, puès siempre, a lo largo de nuestra existencia tendremos a alguien quien nos enseñará algo, si tenemos suerte pasaremos la vida aprendiendo todo el tiempo, o quizás con más suerte aún, podremos enseñar, dejar nuestros
conocimientos como un legado.
Tuve un maestro que no solo me enseñó y no solo me transmitió sus conocimientos en alta mecánica automotriz, tambien fue un maestro de vida, muchas de sus enseñanzas a la fecha me han servido en el día a día.
Recuerdo cuando la enfermedad tocó la puerta del taller de mi maestro, pues estábamos no solo compartiendo un campo común si no un límite geográfico también, éramos vecinos, pero nunca competimos entre nosotros, de hecho teníamos una estrecha colaboración, ya que si yo no lograba entender algo, él me ayudaba a concretarlo.
A veces en las tardes, cuando las cortinas caían,  las herramientas eran guardadas y los ayudantes se iban a descansar a casa, nosotros le robábamos una horas más al día, a veces para que yo ganara experiencia, a veces simplemente para comer y conversar al calor del dominó, por lo que nuestra amistad crecía día con día.
Pero como a veces sucede, la vida no es perfecta y ahora yo, veía con tristeza como las puertas de su taller estaban cerrada. 
Supe que mi amigo, mi maestro estaba enfermo, pero no sabía nada más, pues ni los médicos que lo atendían tenían una vaga idea de lo que sucedía con él, solo sabían que era su cerebro. 
¿Saben? hay ocasiones en las que me alegro de ser mecánico y no me arrepiento de no haber seguido estudiando la carrera de medicina, aquí tendremos nuestras complicaciones, pero definitivamente nunca lidiamos con la posibilidad de tener que burlar a la muerte.
Nuestros "pacientes" no mueren, y no sienten dolor, por lo cual puedes abrirlos, desarmarlos hasta el último tornillo, sacar todos sus fluidos y nunca morirán, siempre y pase lo que pase habrá algo por hacer para salvarlos.
Los médicos por su parte no tienen esa suerte, el cuerpo humano es la máquina más sublime que puede haber y pese a ser perfecta en funciones y composición, es tremendamente delicada, y basta con un pequeño error para que la vida se desprenda de ella.
Así transcurrió un mes, con esa pena embargándome y con la esperanza cada vez más apagada de que una mañana al llegar, el taller de mi amigo estaría abierto, con autos en su interior y con el ruido de las herramientas trabajando.
Pero èsto no sucedía y tenía que ver como lentamente su entrada se llenaba de hierbas, de pasto crecido, y los grafitis comenzaban a invadir su portón, mientras que cada cierto tiempo, pasaba por su casa para preguntar a su esposa por su estado, pero la respuesta siempre era la misma, seguían esperando para hacer más estudios.
Recuerdo bien la tarde en la que estaba reparando un Dodge Stratus, me había quedado unas horas más, pues ante el cierre del taller de mi amigo algunos de sus clientes habían recurrido a mi y el día había estado muy cargado de trabajo.
Tenìa dos dìas para entregar un trabajo,  así que esa era una de las razones por las cuales me enfocaba a las reparaciones más urgentes en el día y una vez cerrado el taller, seguía trabajando en ese auto. 
Dejé la puerta abierta, pues esperaba que llegara un enviado de la refaccionaria con unas piezas que había encargado la víspera, de pronto en medio del silencio apenas roto por la matraca al apretar los tornillos, escuché la voz de mi amigo:
-¿Ya mero o quieres que llame a un mecánico?-
La verdad traté de disimular la alegría que me causó ver entrar a mi amigo por la puerta, así que seguí apretando algunos tornillos del motor pero sin ser descortés. 
A diferencia de otras veces, mi amigo no tenía puesto su overol azul, pero si su sonrisa...había bajado mucho de peso, estaba algo demacrado y su cabello recién rapado dejaba ver una cicatriz en forma de "u" en su sien izquierda
-Òrale ¡que gusto!....¿cómo estás?...-
-Ya estoy bien amigo, ya estoy bien...-
-Mira... deja termino de meter estos pistones y vamos por algo de cenar....-
-Híjole... me gustaría... pero tendrá que ser en otra ocasión ahora de verdad que no tengo mucho tiempo.... solo vine a verte...y a ver como estás.-
-Ah... bueno... pero ¿volverás a abrir tu taller?...-
-A su tiempo... volverá a abrir, ahora solo necesito descansar...-
-Si... eso me imaginé... y ¿qué pasó? ¿Qué te dijeron los doctores?-
En ese momento me enseñó la cicatriz en su cabeza...
-optaron por operarme....al principio dolió mucho, después sentí miedo pero ahora ya todo está bien.... pero bueno, a lo que vine... me voy a ausentar algo más de tiempo y alguien vendrá a abrir el taller, ahí te encargo si? por favor lo puedes apoyar....-
-Claro.... yo lo hago-
Ya no hablamos mucho, todo quedó como de costumbre entre nosotros, con un apretón de manos y una palmada en el hombro, pero me sentía feliz de ver a mi amigo y maestro nuevamente, después de ello el salió de mi taller y yo me quedé armando el Stratus. 
Pasaron las horas y ya llevaba suficiente avance como para dejar para el día siguiente el trabajo, así que me quité el overol, lavé mis manos y me fui a casa, solo que para llegar a mi domicilio tenía que pasar por la de mi amigo, y al llegar a esta, mis ojos no daban crédito a lo que estaba viendo, una carroza fúnebre estaba colocándose de reversa frente a la casa de mi amigo.
Presintiendo lo peor me acerqué, las coronas en la entrada presagiaban algo que yo ya imaginaba. Al entrar la esposa de mi amigo me abrazó buscando un consuelo....
-¡Se fue... ! ¡¿por que?!...-
Yo no supe que decir, me encontraba en shock, como si todo aquello fuera producto de mi imaginación o de un mórbido sueño cruel. 
De la carroza bajaron una caja con el cuerpo de mi amigo, y abrieron la tapa, yo no se que impulso me movió a asomarme, pero tenía que verlo, tenía que convencer a mi mente de que me amigo se había ido. 
Al asomarme pude verlo, tal como lo había visto en mi taller tiempo antes, recién rapado y con una cicatriz en forma de "U" en su sien. 
Eso no fue lo extraño, lo extraño fue cuando las pláticas incómodas que se dan en los funerales comenzaron a circular, escuchaba murmurar a familiares de mi amigo.
.....-No puedo creerlo.... antier estaba bien....-
-Pues dicen que falleció esta mañana.....-
Se que fue a despedirse de mi, pues tenía varias horas de haber muerto cuando lo vi en mi taller, y por lo que se ahora ya nos siente dolor, como él me lo dijo, ya se encuentra en un lugar mejor..... 
Hoy en día su taller está abierto, pero esa amistad vive en mi corazón, para mi el dueño nuevo del taller solo es un colega... nunca... como mi maestro....

La Leyenda del Cerro de la Bufa (c)Mtere Valenzuela



Se dice que el Cerro de la Bufa, Zacatecas, guarda dentro un inmenso tesoro.


Conformado por una larga escalinata de mármol, que conduce a un bellísimo palacio, con pisos de plata y muros de oro. 


La iluminación se produce solamente por el intenso brillo de piedras preciosas que cuelgan por todas partes. Aquel que quiera ser el dueño de tales virtudes, debe pasar una serie de pruebas impuestas por una bella mujer…


Hasta este momento todo parece muy bello, una vida llena de inmensa fortuna y la compañía de una impresionante mujer para el afortunado, pero las cosas no puede ser tan sencillas; hay aparte una serie de hechos que convierten este relato en una verdadera leyenda de terror que ha asustado a la gente por siglos, razón por la cual, pocos se han atrevido a buscar dichas riquezas.

La existencia del tesoro es algo que no muchos han puesto en duda, ya que en los registros de la historia, consta que en 1546 se descubrió al pie del cerro mucha plata. 
Con respecto a la mujer, se dice que es una princesa encantada que se aparece en lo más alto del cerro, solamente una vez al año, durante la fiesta del pueblo. 
Esta muchacha espera a que pase por la vereda algún hombre, después le pide que la lleve en brazos hasta el altar mayor de lo que hoy es la Basílica de Zacatecas.
Debido a la gran hermosura que ella proyecta es difícil que alguien se niegue a su petición, además, les promete revelar información sobre la ciudad encantada que descansa bajo el cerro. 
Además de cargarla, pone como condición no voltear hacia atrás sin importar los sonidos que se escuchen.
Mientras van en camino, el ambiente se llena de ruidos raros, voces llamando al hombre por su nombre, susurrando palabras de muerte, rugidos de animales conocidos y fieras extrañas, todo un enjambre demoniaco emitiendo lamentos y quejidos…
El miedo poco a poco invade su corazón, las piernas pierden sus fuerzas, se dificulta la respiración, se sabe rodeado, acechado, vigilado, probablemente cazado, y no puede resistir más, voltea su cabeza y la muchacha que lleva en sus brazos se transforma en una horrible serpiente y todo termina…
En los cuatro siglos que tiene de existencia Zacatecas, no hubo valiente, que soportara traer el infierno a sus espaldas, todos ellos voltearon a verlo, y hasta ahí llegaron, la princesa sigue apareciendo y el tesoro esperando.

Mi tìa me acompaña. Teresa Margarita Hernandez Arzola


Mi mamá de crianza,(tía abuela,) vivió muchos años con nosotros. 

Aún casada con mi ex_esposo,ella tenía la costumbre de  lavar los trastes en la madrugada. 

Ella falleció cuando mi hija tenía 5 años,no falleció en mi casa,sino en su casa,pero mi hija,la veía como bajaba las escaleras y lavaba los trastes.

Mi hija no tenía miedo,estaba acostumbrada.

Hace poco, al estar enferma, me visitò mi ex_marido y me comentò que mi mamá todavía andaba por ahí en la casa.

Èl mandò a hacer unos arreglos  y uno de los albañiles le preguntó -¿está su esposa en la casa jefe?- Mi ex_marido le dijo que no, que él vivía solo.

Èl albañil  le continuò diciendo que una señora se había asomado por la escalera, pero al verlos se volvio a subir. 

Ya mi ex_se quedó callado, no le dijo nada. 
Emoticón gasp

MAMA LUPITA.. Liz Roco


Cuando era niña me encantaba quedarme a dormir en casa de mi bisabuela, siempre fuimos muy unidas.
Era común que a altas horas de la madrugada me despertara para platicar por que se le espantaba el sueño.
Varias veces despertaba cuando comenzaba a escuchar el ruido de los trastes en la cocina por que ella se ponía a lavarlos en la madrugada para entretenerse.
Siempre me contaba muchas historias que a lo largo de su vida le habían sucedido.
Un triste día, abue se durmió para siempre.
Uno de mis tíos se quedó a vivir solo en la que era casa de mi bisabuela, más de una vez lo han despertado por la madrugada con el sonido de trastes lavándose en la cocina pero al asomarse, comprueba alarmado que no hay nadie.
Un día mi tío se encontró con un viejo amigo que le dijo:
Hace unos días fui a buscarte, tu abuelita se asomó por la ventana y moviendo su dedo me dió a entender que no estabas...
Aunque la vieja casa ha sido remodelada cada que la visito me siento muy cerca de mi querida "mamá Lupita" como todos la llamábamos.
Supongo que aún le gusta hacerse presente como en aquellas madrugadas de insomnio.
Esta es mi anècdota, despuès les compartirè otras cosas que me han pasado, espero les guste amigos.

La visita de mamà Elentari Granger


Ahora que nuestros seres queridos vienen a visitarnos, les voy a escribir un relato.
Ésto me sucedió cuando tenía aproximadamente 9 años.
Mi abuela me platicaba que mi mamá era quien le ayudaba a los quehaceres del hogar, y por el embarazo, trabajaba en casa.
Por las tardes se ponía a lavar lo que podía en el lavadero, y se ponía a llorar.
Mi abue le preguntaba si se sentía mal, o qué le pasaba, pero mi mamá nunca le dió una razón, solo le decia que tenía ganas de llorar.
En una ocasión, mi mamá le dijo a mi abuela que si en caso de que le pasara algo, ella podría cuidar a su bebé, y mi abuela le dijo que si, pero que no pensara de esa manera, porque ella iba a estar bien.
Bueno, pues las cosas no fueron bien, y mi mamá murió poco después de que nací. Y mis abuelos se hicieron cargo de mi.
Desde muy pequeña me dijeron que mi mamá habia muerto, y cada semana íbamos al panteón a visitarla, comíamos con ella en el panteón.
En mis recuerdos lejanos, me veo sobre su tumba acostada, o abrazando su cruz, despidiéndome de mi "mamita".
Lo que nunca entendí, fue porqué en casa de mis abuelos, no habia fotos de ella. Solo tenían una foto tamaño óvalo en blanco y negro, donde ella traia una blusa y saco. A veces pensaba que todo era un cuento chino y que a la mejor ni siquiera estaba muerta.
Pues pasó el tiempo y una noche como ésta, soñé a mi mamá, yo tendría como 9 años. Vino a verme, estaba vestida con un traje de novia, estaba peinada con caireles, se presentó conmigo y me dijo que ella era mi mamá, y que le habían dado permiso de presentarse conmigo, porque yo ya estaba grande, ya entendería y consideraba que ya podría usar algunas de sus cosas.
Aquí haré un paréntesis para decirles que en esta casa había un cuarto prohibido para mi, ahi solo entraban los adultos o sea mis abuelos.
Mi mamá en el sueño, me llevó al cuarto prohibido, yo le dije que no podía entrar ahí, porque mi abuelito no me daba permiso, pero ella me insistió y me dijo que entrara porque tenía que entregarme mis cosas. 
Entramos, y en esa habitación había un ropero del doble de tamaño del que yo conocìa, pues mi ropero era casi idéntico al que estaba viendo, aunque el que me mostró mi mamá, tenia 3 puertas, y una área de cajonera en la parte inferior y en la mitad superior tenia otra puertita pequeña.
Ella me dijo, que ahí estaban sus cosas, que venía a entregármelas, ella traía llave y abrió su ropero y me enseñó lo que contenía, me dijo que eran para mi, que podía usar lo que quisiera, porque ya me quedaba la ropa. 
Antes de irse me enseño donde dejaba la llave, era un tenate pequeño de fibra blanca, dentro de un mueble de mi abuelo.
Cuando desperté por la mañana, le dije a mis abuelitos que mi mamá había venido a visitarme, que la había soñado, los dos me preguntaron cómo venía vestida, les dije: "estaba vestida de novia, muy bonita, con caireles, traía su velo, tenia florecitas con bolitas blancas en la cabeza (azahares y no se como se llaman esas cositas blancas) y el velo no le cubría la cara".
Les relaté lo que me dijo mi mamá, a mis abuelos se les fué el color, y por primera vez en mi vida, me dejaron entrar en el cuarto prohibido. (Obviamente tenían sus dudas y ya estaban pensando que seguramente en un descuido, yo ya habría entrado ahí, y por eso sabía del dichoso ropero pero de la llave, eso si les extrañó, porque solo mi abuelo sabía donde estaba la llave).
Les supe decir donde estaba la llave, les dije los colores de la ropa que me mostró, unas faldas azul marino con botones dorados, algunas tableadas, el vestido que más me gustó en mi sueño, era uno blanco con bordes rojos, y un conjunto de color azul claro de falda y saco, blusas de cuello ruso. Todo eso y más había ahi, les dije de los perfumes, y las bolsas, de una cámara, sabía lo que había ahi adentro. Y todo así como lo soñé, asi estaba.
Hasta ese día, me enteré que cuando la enterraron, mi mamá se había ido vestida de novia. 
Mi abuelo sacó una foto que yo no había visto porque el la tenía guardada y, donde ella estaba vestida de novia. Y era el mismo vestido.
Otra cosa que me pidió mi mamá, fue darles un mensaje, "gracias por cuidar a mi hija, ya no quiero que vayan al panteón, estoy bien, ya no estén tristes". Y le entregué a mi abuelo una cajita pequeña, con monedas, le dije que mi mamá había dicho que las vendiera, para que pagara sus pendientes.
Despues de eso, dejamos de ir al panteón cada domingo.
Fue la única vez que la soñé, pero si me preguntan si vienen las almas, si, si vienen. Estoy convencida de eso.
Gracias por leerme. Buenas lunas.