Amigos de grupo Anècdotario, êste blog ha sido creado para que se nos facilite la bùsqueda de todas las anècdotas,historias, reflexiones, cuentos cortos, leyendas de Mèxico y el mundo, etc. Es un blog apto para todas las edades y en èl todos hemos puesto nuestro granito de arèna. Aquì està la recopilaciòn de nuestras aportaciones y se los dedico con todo mi cariño.

viernes, 15 de enero de 2016

DIA DE LOS INOCENTES CAP. 2. Christian Perales.

DÍA DE LOS INOCENTES CAPÍTULO 2.
Ya no pude soportar más tiempo, el miedo que antes sentí se convirtió en un instinto de conservación, eran muchos los que  venían a mi encuentro y si no me movía correría la misma suerte que mis amigos, corrí un poco y subí a mi coche que se había mantenido encendido, aceleré y tuve que conducir en reversa para terminar de sacarlo del cajón de estacionamiento.

Fueron los cinco metros más angustiantes que habìa  vivido hasta entonces.

Con todos ellos corriendo tras de mí, era técnicamente imposible maniobrar, por lo que me detuve en seco cuando la defensa trasera de mi auto golpeó con otro coche y fue entonces cuando ya conduje hacia adelante, ellos se agruparon al lado pero el acelerón hizo que de inmediato se quedaran atrás, me sentí a salvo por unos momentos, pero después me di cuenta que iba directo a una encrucijada. 

Frente a mi, en la rampa que conducía a la salida del estacionamiento, una camioneta pick up había sido abandonada, su motor estaba encendido y la puerta del conductor estaba abierta dejando entrever que el asiento del conductor y la portezuela estaban llenos de sangre, después de meditar por un segundo recordé que esa era la camioneta del licenciado Robles

-¿se lo llevarían?- pensé mientras vi en el espejo retrovisor la cercanía de "ellos" ya era imposible ir de reversa, ahora estaba acorralado, solo quedaba una opción un pequeño paso muy estrecho pero aunque el coche se golpeara y raspara contra la pared era posible pasar e intentar llegar a la rampa de salida, volví a pisar el acelerador a fondo, brinqué las dos banquetitas que dividen los cajones y sentí como la lámina del vehículo raspaba la pared al tiempo que una cascada de vidrios rotos del auto se me venían encima. 

Lo había logrado, con muchos daños pero había salido de ese sitio y ahora me enfilaba por la rampa hacia abajo, y como siempre sucede, cuando estás a cincuenta metros de salir bien librado, algo sucede, yo me distraje viendo el espejo para ver si habían dejado de seguirme, por lo que no vi el momento en el que llegué al final de la rampa y en ella había un muro que separaba la salida de la entrada, di el volantazo, solo por instinto, solo para no chocar de frente, de lleno contra el muro, pero el impacto inclinado ocasionó que el coche se volteara quedando sobre su costado. 

Perdí la noción del tiempo, serían como tres minutos en los que estuve intentando tomarle sentido a lo que había sucedido, además de que me dolía el cuerpo por el impacto, de pronto vi, frente a mi sobre el cristal estrellado del a auto, una mano que arrancaba los despojos, a tientas busqué algo, cualquier cosa con la que pudiera defenderme, pero parecía inútil, todo dentro de la cabina estaba fuera de su lugar, cerré los ojos imaginando mi cruento fin, pero en ese instante escuché una voz...

-Señor Santana ¡¿está usted bien?!....-

Era la voz del guardia de seguridad, se había percatado del accidente y acudió en mi ayuda....

-No se preocupe señor Santana... voy a llamar a la ambulancia, usted no se mueva....-
-¡no, ambulancia no! está pasando algo muy grave allá arriba, sácame de aquí...-

Con algo de forcejeo pero logró sacarme, tenía una herida en la cara pero fuera de eso estaba bien, apenas salí y quise ponerlo en sobre aviso.

-Mira, si te digo lo que está pasando en el nivel de arriba no me los vas a creer, pero te voy a pedir que llames a la policía y que digas que tienes una situación de epidemia...-
-Pero ¿Qué pasó?-
-Te lo digo al rato, ve a la caseta y llámales....-

Me doy cuenta de las ironías del destino, yo conocía al vigilante hacía ya muchos años y era sabido que tenía una relación estable con Sara, ella era de mercadotecnia y era muy sabido que ella se quedaba después de terminar su jornada y cenaba con él, eso fue lo que desató la ironía pues ella siempre le decía  "Te comeré a besos"  y en unos instantes aquella promesa estaba a punto de volverse literal. 

Me recargué en los restos de mi coche a recuperar el aliento pensando que una llamada telefónica me separaba de la salvación y además mirando hacia la rampa  parecía que "ellos" no habían tenido la inteligencia para seguirme, los había desorientado. 

De pronto escuché el grito de nuestro vigilante y vi como intentó correr y ponerse a salvo, detrás de él Sara venía corriendo, ya le había mordido el cuello, era horrorizante darme cuenta que ahora estas cosas se movían rápido, pese a que los de mi primer encuentro eran muy lentos y poco racionales .

-¡Señor Santana corra!....-

No tenía que repetirlo, el problema es que correr a la ciega era muy peligroso, tenía que escapar con estrategia, y desafortunadamente para mi el único lugar seguro al que podía ir era a la cabina donde se producía el programa, la puerta era lo bastante gruesa como para servir de refugio por unas horas mientras la policía, el ejército o alguien se hacía cargo de el asunto, y había un teléfono, eso era suficiente hasta el momento; además de que la puerta de salida que desembocaba a la calle, estaba más lejos y era peligroso intentar llegar corriendo. 

El único problema era que tenía que pasar por enfrene de Sara, que después de derribar al vigilante ahora comenzaba a comérselo.
Como una cosa fortuita y afortunada para mi, la llave con la que se aflojan las tuercas de las llantas de mi carro, se salió con el impacto y estaba ahí al alcance de mi mano, con eso me defendería, lo tomé y sigilosamente y me encaminé hacia la puerta que daba al corredor, que a su vez desembocaba a las escaleras que conducìan a las cabinas de grabación.

A medio camino Sara ya había hecho trizas el abdomen del vigilante y se percató de que yo estaba ahí lo que hizo que se levantara y comenzara a observarme como un animal salvaje acecha a una presa antes de cazarla, mientras yo me quedé quieto pues sabía que algún movimiento brusco rompería ese  frágil equilibrio de la situación, eso si, en ningún momento solté la barra que empuñaba, estaba preparado para defenderme pues sabía que en cualquier momento ella correría a tratar de devorarme también ....

-Sara... escúchame... estás enferma... no quieres hacer esto... va a venir la cruz roja y te van a ayudar.... ¡Sara!....-

Pero eso era inútil, Sara se abalanzó sobre mi y no me dejó más alternativa que defenderme, casi cerrando los ojos asesté el primer golpe, fue certero, en la cabeza y eso la hizo caer a suelo, aunque lo más raro es que pese a que le destrocé la mitad del cráneo, ni siquiera una gota de sangre salió de su herida, pero estaba a salvo, eso era suficiente para mi, mi intención no era matarla, después de eso corrí y llegué hasta la puerta del corredor, todavía cuando la iba cerrando vi levantarse a Sara y corría detrás de mi nuevamente, pero no logró llegar, alcancé a cerrar la puerta, más cuando estaba recargado en ella, tratando de recuperar mis fuerzas caí en la cuenta de que todo eso, apenas era el inicio del caos.
-¿qué son estas cosas?....¿y si aquí dentro hay más de ellos?...-

Fuese como fuese era más peligroso volver al estacionamiento así que decidí apegarme al plan, caminé por el corredor hasta las escaleras y de ahí en minutos que parecieron una eternidad, llegué a la cabina, todo estaba solitario, de haber sucedido en otra época del año el lugar estaría lleno, pero por ser fin de año, casi todos los programas eran grabados, y casi no había nadie a partir de las siete de la noche. 

Era más que obvio que ya estaba paranòico así que antes de entrar revisé cuidadosamente la cabina, no había nadie, pero sobre todo no había nadie que me pudiera devorar.

Después de cerrar bien la puerta tomé el teléfono y llamé a la policía...la llamada entró de inmediato.
-emergencias 060 ¿Cuál es su emergencia?...-
-Señorita se que lo que voy a decirle es un poco disparatado, pero aquí donde estoy hay una epidemia o algo así, la gente se está matando vengan rápido....-
-Entiendo... mire, le voy a suplicar que no llame para hacer este tipo de bromas, por favor señor se que es día de los santos inocentes, pero hasta para hacer una broma hay límites, le voy a pedir que ya no llame...-
-¡¿qué?!, oiga señorita pero....-
Eso fue todo, la operadora de la policía me colgó pensando que aquello era una broma de los santos inocentes.

DIA DE LOS INOCENTES CAP. 1. Christian Perales.

DÍA DE LOS INOCENTES.
Mi carrera en la radio fue un chiste desde el principio, siento la necesidad de aclarar que estudié y me preparé con ahínco para ser corresponsal de guerra, y llegué a serlo, cumplí parte de un sueño bizarro que me llevó a adentrarme en los horrores de la guerrilla en Colombia e incluso conocí de frente; cara a cara, lo que fueron los cruentos combates en Afganistán. 
Pero cuando hubo cambios en mi vida, los gastos crecieron y para ser honestos las ofertas de empleo en  aquello en lo que yo me había especializado, eran muy pocas, además del hecho en que me convertí en padre por primera vez y no quise someter a mi esposa y a mi bebita a sentir la angustia de estar esperando noticias mías cada que había una conflagración bélica en algún lugar del mundo.
De tal suerte que fue la radio de amplitud modulada la que me acogió, y no voy a negar que me recibió con los brazos abiertos, por lo que que terminé trabajando como locutor en un programa llamado "La buena onda", que se transmitía por las mañanas y hasta entrado el medio día. 
Básicamente era uno de esos programas de variedades, en el que mi misión era transmitir buenas emociones, música, humor y esporádicamente daba las noticias más relevantes, aunque no era el fin del programa constituirse como noticiario.
No era lo que yo tenía contemplado, pero poco a poco fui aprendiendo a amar ese trabajo, y era bueno en él, tenía uno de los más altos niveles de audiencia a esa hora y los directivos de la estación estaban tan complacidos que yo tenía a mi entera disposición un gran equipo de trabajo: una unidad móvil que diario salía con tres de mis compañeros y amigos a repartir regalos alusivos al programa, y a la estación, dos corresponsales más, que se encargaban del área de noticias y por supuesto mi ingeniera de cabina, con quien pasaba más tiempo que en mi propio hogar, de tal suerte que éramos una familia.
Lo que voy a narrarles sucedió en un día 28 de diciembre, el día de los santos inocentes; esa mañana el públicò me estaba llamando al programa más que de costumbre y el ánimo en las personas era más festivo que otros días. 
Incluso antes de comenzar la transmisión ya habían llegado las primeras llamadas al estudio, a la hora de iniciar el programa como era de esperarse en esa fecha comencé el programa presentando a mis compañeros de trabajo, y de ahí pasé a hacer una broma usando para ello la sección de noticias
-"Buenos días amigas y amigos esto es la buena onda, yo soy el grizzli Santana y me acompañan en los controles técnicos la inge Lizania Jimenez y en este momento la unidad móvil tripulada por Tina Hernández y Fernando Trejo se encuentra en la colonia escuadrón 201, así que los primeros diez en llegar se llevarán a casa el disco de la mejor música de la estación, en una edición de colección, su llavero y sus vales de gasolina por cortesía del Grizzli Santana. ¡así que coooranleee!... Y ahora nos vamos a las noticias: Esta mañana entró en vigor un reglamento que prohíbe circular a los autos rojos a más de treinta kilómetros por hora, el presidente de México presentó su renuncia al declararse incompetente para gobernar el país y el papa Francisco anuncia el estreno de su nuevo disco de heavy metal acompañado de la banda Kiss, ahora si inocentes palomitas vámonos a la música esto es algo de cranberrys de 1998 y se titula: Zombi... estás en la buena onda"
El programa estaba cumpliendo con su cometido, llevar buen humor a los radio- escuchas, y así se fue, como agua entre los dedos. 
Terminamos la parte en vivo y mi ingeniera y yo decidimos permanecer bastante tiempo, más en la cabina, con la intención de grabar el programa de año nuevo, así no tendríamos que acudir a la estación y nos regalaríamos un día de descanso al fin. 
Todo pasó sin novedad, a eso de las siete de la noche, terminamos y Lizania se fue a casa, yo habría hecho lo mismo pero me encontré con el jefe, quería saludar y compartirme unas opiniones sobre el programa:
-Hola grizzli oye, que buen programa ahora si te volaste la barda con lo del ´papa-
-Gracias jefe....-
-Es por eso que se me hace un nudo en la garganta el tener que pedirte tu renuncia...-
-¿qué?.-
-Ja ja inocente palomita, nos vemos mañana si Dios quiere-
Palabras más palabras menos, después de despedirse de mi, se fue dejándome envuelto en la envidia que me provocaba que su auto estuviera frente a las oficinas generales, mientras que yo tenía que subir tres pisos de estacionamiento, cuando yo era la estrella de la estación, bueno en realidad eso no me conflictuaba en nada.
El ir y venir por los ascensores, por los pasillos del complejo donde residían muchas estaciones de radio, me hacía conocer a muchas personas, conocí alguna vez en esos pasillos a Carmen Aristegui, o a la conductora de aquel programa de misterio y terror: la hora de Özlem Amsedel ¿y que decir del noticiario de Verónica Diosdado? la comunidad era muy grande, al menos éramos trescientas personas, entre locutores, periodistas e ingenieros los que estábamos conviviendo a diario en aquellas oficinas, en aquellos estudios.
El elevador abrió sus puertas entonces en el nivel 3-L y esa era la señal inequívoca de que tenía que salir de él; mi coche de cualquier manera estaba hasta el fondo de aquel estacionamiento, pero... algo lucía diferente en ese instante, todo estaba demasiado callado, y muchas de las luces integradas por tubos de neón estaban apagadas, otras incluso estaban desprendidas del techo, colgando con la amenaza de desplomarse en cualquier momento la verdad nunca había puesto atención a esos detalles, pero ahora no solo me sentía en un lugar en ruinas, podía sentir como si alguien me observara....
.
-¡Pero que cochinero!... bueno ha de ser por que casi no salgo a esta hora...- pensé, mientras caminaba al sitio donde dejaba mi coche, el sentimiento de ser observado crecía a medida de que yo avanzaba, pero al parecer no había nadie más ahí, ni un conserje o algún vigilante, tampoco algún otro compañero que acudiera por su auto. 
De repente tras de mi, escuché a alguien que caminaba o intentaba caminar, pues al parecer arrastraba los pies, pero no pude ubicar de donde provenía, y fue ahí cuando reaccioné asociando la fecha con lo que estaba sucediendo....Fernando y Tina estaban jugándome una broma.
-¡que buena broma Fernando! ¡casi me orino del susto!.... ¡ya no sean payasos!¡salgan, ya se que es una broma!...-
Pero no recibí respuesta alguna, solo escuchaba tras de mí algo distantes, esos pasos pesarosos, seguí caminando tratando de mantener la compostura, pero debo reconocer que el miedo ya comenzaba a apoderarse de mi.
De repente, en el suelo vi un líquido rojo al principio formando un hilo delgado poco perceptible en la penumbra, pero después se hacía un enorme rastro, como si alguien hubiese sido asesinado y luego arrastrado, pero desaparecía entre las sombras que eternamente reinaban en aquel sitio...
-Estoy imaginando cosas....-
Trataba de tranquilizarme a mi mismo y así llegué hasta mi coche, lo abordé y lo encendí. 
Recuerdo haber estado reacomodando el espejo interior cuando vi algo sumamente perturbador, detrás de mi, en un cajón vacío del estacionamiento había un grupo de personas, todos en cuclillas, hacían una especie de festín en el suelo, cosa que llamó mi curiosidad, por lo que sin apagar el motor del coche bajé de este, solo para ver la cosa más horrenda que jamás había visto: 
Estas personas se estaban comiendo, literalmente a una compañera de la estación, habían abierto su estómago y sus víscera expuestas servían de alimento a estas personas. 
Me quedé paralizado ante el escenario y no alcanzaba a entender si lo que veía era una broma de los santos inocentes o el verdadero comienzo del apocalipsis. 
De pronto la víctima de estos caníbales volteó la cabeza en dirección a donde yo estaba parado, sus ojos llenos de miedo estaban a punto de apagarse mientras me susurró algo que jamás he de olvidar.....
-A.... ayúdame.... ayúdame....-
Fue entonces que me di cuenta de que aquello era real, ella estaba siendo devorada aún con vida, pero lo más aterrador fue enterarme de que era muy conocida por mi y por mis compañeros de trabajo. 
Se trataba de Magdalena Torres, quien era la coordinadora de la sección de noticias casi de toda la cadena, siempre ahí siempre al pie del cañón, trabajaba hasta muy tarde, y ahora estaba ahí frente a mi con el abdomen destrozado y la sangre que salía de las heridas en su rostro apenas lograba difuminar el gran dolor que sentía, a tal punto de que su súplica cambió al tiempo en que una lágrima rodaba por su mejilla.
-Grizzli... mátame por favor....-
Esas palabras resuenan en mi mente hasta este día, lamentablemente no pude hacer nada por ella, aquellos seres comenzaron a olfatear en busca de más comida y fue entonces cuando uno de ellos notó que yo estaba ahí, de inmediato estos seres se levantaron y comenzaron también a buscarme, ya no era momento de quedarme ahí para ver que sucedía, caminé unos pasos hacia atrás intentando llegar a mi coche que seguía encendido, en ese momento una luz se coló desde la calle, e iluminó los rostros de aquellos seres y fue cuando me di cuenta de la magnitud del problema, no eran "seres" todo ese grupo estaba formado por personas que yo conocía que habían formado parte de mi círculo de trabajo. 
Al primero que reconocí fue a David, él cada jueves llegaba a abastecer las máquinas despachadoras automáticas, pero ahora no era ni la sombra de quien era normalmente, su piel estaba verdosa y tenía llagas en todo el rostro, sus labios amoratados y sus ojos parecían dos enormes brazas y de su boca manaba la sangre que había pertenecido a Magdalena, también en esa multitud encontré a Diana Limón, ella era de administración tampoco era grato verla convertida en un monstruo, y más por el hecho de que su tobillo estaba roto, el hueso estaba expuesto pero a ella parecía no importarle, pues seguía caminando hacia mi, su mirada furiosa me hizo entender que todo rasgo de humanidad en ella y en los demás se había esfumado para siempre.

AUTORETRATO. Christian Perales.




AUTORETRATO. 

No fue la soledad del mundo caótico en el que nos tocó vivir, tampoco la amenaza constante de padecer por una ecatombe nuclear, no, simplemente estába ávido de que me pasaran cosas.
Es por eso que me pareció tan atractivo poner esa arma contra mi sien. 

Dejé muchas preguntas sin respuesta, dejé una gran incógnita tras de mi pero.... no podrán negar que tuve estilo digo: muchos toman píldoras y se duermen en espera de la fría mano de la muerte, otros simplemente se arrojan al paso del metro sin saber que esa es una forma muy dolorosa de dejar este mundo, ¿y que hay de los que se cuelgan de una viga? Ellos dejan una estela de morbo tras de si....

Yo en cambio tomé una elegante Taurus calibre 38 super, y me puse ante el espejo, para tener el sitio anhelado en la primera fila.

Es curioso que les llamen armas de fuego, yo sentí mucho frío al experimentar como la bala se abría paso entre mi cerebro. 

Ahora reconozco que fue un momento muy confuso en mi vida, pues al principio sentí un cosquilléo y después mi memoria ya no servía... como si el sistema se hubiera apagado.
Ahora
que los peritos recogen mi cuerpo y lo colocan en una lúgubre bolsa de color negro. me asaltan las dudas.... ¿Esto es penar? digo, por que veo a cada uno de ustedes cuando están viviendo sus vidas, cuando se ríen cuando se enojan... quizás justo ahora, al estar leyendo esto yo estoy detrás de tí, pero no me ves ni me verás, por que ahora soy solo una sombra, soy la sombra de lo que fui....

SITIOS ATERRADORES, CENTRALIA. Christian Perales

SITIOS ATERRADORES.
¿Que pensarían ustedes, si les dijera que el pueblo denominado como Silent Hill existe?.
Originalmente no se llamaba así, se llamaba Centralia y se localiza en Pensilvania en los Estados unidos de Norteameríca, es más que obvio el hecho de que todo lo demás en el videojuego y en la película que llevan su nombre, fue inventado por una mente más retorcida que la mía,, pero eso no le quita que también este pueblo tenga un legado, bastante siniestro.
A finales de la década de los 40, Centralia era un pueblo pequeño pero progresista, hasta que los pobladores encontaron que debajo de este, se ubicaban unas enormes fisuras ´cuya profundidad parecía infinita, así que con signos de dólares en los ojos tuvieron la idea más estúpida que se le pudo ocurrir a alguien: Depositar la basura en ellas. 
Al principio la cosa iba también que convirtieron el negocio de rentar las grietas a otras localidades que por una cuote quisieran sepultar el problema de la basura, el problema es que lo que fácil llega fácil se va y las grietas comenzaron a llenarse, y fue entonces cuando la segunda idea estúpida tomó forma: Decidieron quemar la basura para tener más espacio. 
El problema que no contemplaron fue que debajo de la ciudad se hayaba una beta de carbón.
Eso fue todo, en 1957 comenzó un incendio que se estima durará por lo menos 250 años más. 
Dicho incendio hizo que los habitantes de Centralia se tuvieran que salir con lo puesto, con una mano atrás y otra adelante, dejando atrás comercios, viviendas, automóviles, y toda su vida.
Bueno, actualmente parece que está prohibido acceder a Centralia, pero si deseas y logras ir, esto es lo que te espera:
1.- Una densa neblina formada 100% por la combustión del carbón y la basura, dicha neblina no te permite ver ni a diez metros de distancia, y no sabes lo que se pudiera esconder en semejante distancia.
2.- Un suelo con una temperatura de 65° centígrados o sea que no podrás usar tus sandalias favoritas.
3.- Un paisaje desolador, con una especie de apocalipsis, antes del apocalipsis, pero tranquilo, que posiblemente aunque creas que estás a solas en ese lugar, alguien esté observando cada movimiento que haces.
4.- La posibilidad de que la policía te dispare al salir de Centralia, digo, si es una posibilidad, pues ellos deben velar por que nada entre... o salga....
Amigos esta fue la primera entrega de SITIOS ATERRADORES. Hasta la próxima y no miren bajo la cama....

REFLEXIÒN. LA CULEBRA.

REFLEXIÒN. LA CULEBRA. 

Había una vez una mujer que tenìa como mascota una culebra a la que amaba mucho.

La culebra creció 7 pies de largo, un día dejó de comer.

Después de varias semanas de querer alimentarla sin resultado, la llevó al veterinario, la mujer le explicó la situación y èste le dijo -ya veo-..

-¿La culebra duerme contigo o a estado muy pegada a ti estirándose cada vez que estas acostada?- 

Ella dice, si todos los días y me pone triste no poder ayudarla a sentirse mejor.

El veterinario le contestò: Señora,  su culebra no esta enferma, se esta preparando para comersela a usted. 

Se le pega todos los días para saber que tan larga debe estar y no a comido para tener suficiente lugar para poder digerirla.

Tenemos que reconocer que no porque tengamos personas muy cercanas, no siempre es por que nos aprecian o quieran ayudar tal vez se estén preparándose para devorarnos.
Excelente reflexión
Hasta judas dio un beso antes de la traición... y hasta tu sombra te abandona en la obscuridad.

BOSQUE AOKIGAHARA. Christian Perales.

BOSQUE AOKIGAHARA. 
Ahora que Japón se ha puesto de moda y nos estamos empapando de su cultura, voy a hablarles del bosque Aokigahara, en el lejano país asiático.
Este bosque, mejor conocido como "Bosque de los suicidios" tiene una extensión territorial de 35 kilómetros cuadrados y se localiza al noroeste de la falda del icónico volcán Fuji de Japón. Toda vez que hemos ubicado en dónde se localiza esta sucursal del infierno se que se estarán preguntando ¿Qué tendrá de aterrador como para figurar en esta sección?.
Bueno, para comenzar imagínense semejante extensión de terreno, con árboles tan altos, y tan juntos que tácticamente vuelven difícil la entrada de la luz del sol. Ahora imagínense que ese sitio está marcado por una maldición. Haciendo un poco de historia, en la época feudal del Japón se narra que las condiciones de vida eran tan miserables que muchos padres se vieron en la necesidad de abandonar a sus hijos a merced de éste bosque, quizá no haya animales salvajes grandes, pero es un hecho de que aquellos niños, no lograron sobrevivir y fueron acogidos por demonios que ya moraban en aquel sitio desde los inicios del hombre. Después, ante la vacuidad de la vida en la década de los 60´s un escritor japonés publicó un manual completo para suicidarse, si, se que suena absurdo pero en dicho manual figuraban desde las formas más simples y poco dolorosas para morir, hasta las más complejas y dolorosas maneras de infligirse la muerte. En dicho libro -actualmente prohibido y penado en el Japón- Describe al bosque Aokigahara, como el sitio idóneo para suicidarse, por su quietud y "conexión" con la naturaleza.
REALIDADES DEL BOSQUE AOKIGAHARA.
Como toda leyenda, esta ha viajado de generación en generación perdiendo algunos elementos y ganando otros que la han ido enriqueciendo. Pero lo cierto es que imágenes como las que se muestran en la foto de esta publicación, son normales en el Aokigahara, anualmente acuden a suicidarse un promedio de 75 a 100 personas, algunas por la pérdida del honor -que es por cierto uno de los "bienes" más preciados en Japón- otras por el desamor y otras por simple soledad. Lo cierto que solo hay un porcentaje del bosque al que puede acceder al turismo, pues el resto de aquel bosque está bajo la advertencia de que quien invada esa parte, será acreedor a la cárcel, lo cual sería muy bueno, pues eso significaría que alguien buscaría a aquella persona que hubiese traspasado esa zona "segura" pero la realidad es que aquel sitio es tan grande, tan espeso y tan aterrador que la policía y los guardabosques solo exploran cada cierto tiempo a conciencia, y cuando se juntan suficientes voluntarios con perros entrenados, es por eso que hay cadáveres que son localizados solo hasta siete años después de que entregaron su vida al bosque.
También hay rituales en el que un familiar del suicida acude al bosque a pedir perdón a los demonios por el fallecimiento de su pariente en aquellas tierras.
SI PUDIERAN IR....
Mi recomendación: Una vez que paguen el boleto a Japón y estén allá, primero:
1.- No reten, son demonios distintos a los nuestros, pero demonios al fin, si insultan, defecan, o sustraen alguna pertenencia de algún suicida (que en ciertas épocas del año abundan) serán perseguidos por los demonios y los espíritus de quienes murieron en ese bosque
2.- Obedezcan a la autoridad, y todas sus recomendaciones, no están en Chapultepec ahí si, si se pierden, nadie los buscará solo hasta pasados seis meses de una solicitud consular.
3.- Olvídense de cosas como selfies, jugar Charly Charlý o la ouija en ese lugar, los espíritus que moran ahí odian eso....
4,- Lleven un gafete a prueba de agua.... eso puede serles... de mucha utilidad.

jueves, 14 de enero de 2016

LA OPERACION. HECTOR ORDOÑEZ.


















LA OPERACIÒN.

Antes de contar mi anècdota quiero dejar bien claro que lo que les comparto es sin afán de ser pretencioso ni nada parecido.

Dios y la vida han sido generosos conmigo y he tenido la fortuna de viajar por el mundo y conocer gente maravillosa que me ha dejado experiencias de vida igual de maravillosas.
Bueno por cuestiones del destino pertenezco por hobbie y convicción a un grupo esotérico serio y discreto que no busca reconocimiento y del cual me reservare el hacerlo público ya que va en contra de nuestras ideas, no así las experiencias que son las que quiero compartirles.
Corría el verano del 93, Jorge y yo estabamos de descanso de una comisión universitaria en la ciudad de Arauca en Colombia, era un sábado caluroso acabábamos de desayunar un rico sancocho de gallina preparado por Pochita, mujer robusta y llena de vida.
Jorge comenzò a sentirse mal del estomago, comenzò a sudar y Pochita se acercò a èl y lo tocò, le frotò el estomago y mi amigo se quejaba y gritaba de dolor.
Pochita continuó frotando a la vez que sacudía la cabeza con desaprobación, se levantó y dirigièndose a mí con un gesto de desánimo me dijo -no se va a poder- , -¿no se va a poder que Pochita?- contesté -Tu amigo esta muy enfermo, grave, trae algo en la panza desde endenantes, no sé por que lo manifestó hasta ahora, no lo lleven al médico por que se muere ahí.
Conozco un gitano que lo puede curar, está en Cravo Norte, como a dos horas de aquí y es el único que lo puede salvar -habían pasado como dos horas desde que Jorge empezó a quejarse, para entonces ardía en fiebre.
Dejo de quejarse y parecía estar en trance, balbuceaba como delirando, de vez en vez abría los ojos con espanto y decía "vete no te conozco" y después parecía desvanecerse.
Salimos Pochita y yo, buscamos a nuestro coordinador y le informamos la situación.
Fué a casa de Pochita para confirmar lo que le decíamos, cuando vió a Jorge se asustó, inmediatamente buscó un telefono e intentò comunicarse con los padres de Jorge pero no contestó nadie.
Cuando Pochita le expresó su sugerencia se negó rotundamente y además la amenazó con acusarla como responsable de lo que le pasara a Jorge ante las autoridades.
Pochita sin hacer caso a lo que le decía saltò sobre èl coordinador y tomó su cabeza entre sus manos colocando sus dedos pulgares en las sienes, quedó paralizado, de inmediato se puso pálido y su rostro dibujó un gesto de miedo, salió e informó al comisionado encargado de ser nuestro anfitrión que saldríamos pero no comentó nada del estado de salúd de Jorge.
Pochita a su vez habia conseguido ya quien nos llevara hasta Cravo Norte, Antioco vecino y nativo de Arauca se ofreció, me hubiera gustado conocerle más pero en todo el trayecto apenas si cruzamos palabra.
El coordinador viajaba en el asiento del copiloto, atrás Jorge enmedio, Pochita y yo a su lado, ella colocaba una especie de compresas de agua y hierbas cada 15 minutos aproximadamente, mientras lo hacía hablaba en dialecto.
Al llegar Pochita bajó del vehiculo y enseguida lo hicimos todos, aproveché el momento para preguntar al coordinador que le hizo cambiar de opinión (la curiosidad me corroia por dentro) y despuès de mucho insitir me dijo: te lo voy a contar pero despues de hacerlo quedará en el olvido, si me entero que lo contaste negaré todo y tu quedarás en ridiculo.
-Has de cuenta que vi todos sus órganos internos (de Jorge) vi sus pulmones llenarse de oxigeno, vi su corazón palpitar y sus entrañas... los intestinos estaban negros, como en descomposición, vi lo mal que estaba, y ya no me preguntes que me da esacalofrio nada más recordarlo.. 

El lugar estaba a las afueras de la zona urbana de Cravo Norte.

Veredas entre vegetación, un lugar muy parecido a algunas comunidades de nuestro bello Chiapas, las casitas salpicadas aqui y allá eran humildes pero acogedoras, especie de palapas de madera y techo de hojas, me sentí  como en mi México, aunque ninguna era tan peculiar como la del gitano Anselmo (así lo conocián sus vecinos) serían ya como las 6:00 P.M. la tarde empezaba a caer, Pochita salió corriendo, -bájenlo rápido no esta Anselmo pero ya no tarda en llegar, su mujer dice que lo recibe-., 

En ese momento vi pasar una sombra a mi lado, pasó tan cerca y a la vez tan rápido que sentí como abanicó el aire a mi costado derecho, alcancé a ver una figura humana y al pasar junto a mí toco mi hombro, -¿viste?- le pregunté al coordinador, -¿vi qué? -nada- justo en ese momento en que la sombra tocó mi hombro se dispararon sensaciones en mi, algo difícil de explicar, fué como si mis sentidos se potenciaran, vi colores que no había visto ántes, empatía es lo que mejor describe como sentí a mis congéneres.

No entendí, me sentí parte de mi entorno, de la tierra, del universo, estaba en cuerpo pero no en alma, la sombra me arrastró hasta una puerta trasera de la casa y en ese momento sentí como si regresara de golpe a mi cuerpo el coordinador tuvo que sacudirme fuerte para hacerme reaccionar y caminé mecanicamente hacia la casa.

Al entrar pregunté a la esposa de Anselmo: -¿ya llegó verdad? -a lo que asintió-.

Pochita preguntó extrañada -¿como sabes?- le contestè -Lo ví pasar-.

Enseguida Anselmo salió de otra habitación y Pochita aún más extrañada preguntó -¿en que momento entró que no lo ví?- 

Anselmo me dirigió una mirada de complicidad, volví a ver la figura de la sombra pero materializada.

Jorge yacía recostado en el suelo en una cama de cobijas y Anselmo se dirigió a donde él estaba, pidió a su esposa un cuenco de agua y un cuchillo, -¡apartense!, ¡tu no!, te quiero aqui a mi lado derecho- dijo dirigiendose a mí, se enjuagó las manos en el cuenco y procedió a descubrir el vientre de Jorge, cerró los ojos y tomo mis manos, -toma el cuchillo-, lo tomé y volvi a sentir esa sensación, no habló sentí como el dirigía mis manos, vi lo que el coordinador describió, todos sus órganos vivos.

Yo no sentì el miedo que sintió èl momentos antes,  yo me sentí maravillado ante ese organismo vivo, me dirigió a los intestinos, en la parte baja había tejido necrosado, vi a ese tejido moverse como con vida propia, -eso es lo que hay que quitar- dijo Anselmo -córtalo con el cuchillo-, procedí a hacerlo con una precisión asombrosa, la confianza me la daba Anselmo, en todo momento sentí que él sabía lo que hacía, al separar el tejido de el intestino se pegó a mi mano izquierda, sentí como invadía el tejido de mi mano y se impregnaba en él.

Anselmo en un movimiento rápido lo separo de mi mano y lo echó en el cuenco de agua, tapo el cuenco con sus dos manos y gritó en voz alta "DESDE EL PUNTO DE LUZ QUE EMANA DEL MAESTRO DONDE SU PROPÓSITO GUIA Y ES OMNIPOTENTE, RECLAMO EL ESPACIO Y ARMONÍA EN ESTE PLANO, EXHILIADO ENTONCES, ANULO TU PROPÓSITO OSCURO".
Enseguida en el mismo dialecto que le había escuchado a Pochita siguió hablando sin parar por aproximadamente 20 minuntos más, del cuenco algo parecía querer escapar moviendose frenéticamente, al terminar de hablar aplastó el cuenco haciendolo pedazos enmedio de un estruendo ensordecedor.

En ese momento fué como regresar otra vez de un plano astral, Jorge abrió los ojos y dirigió su mirada hacia Anselmo como agradeciendole, asombrósamente todo síntoma y dolor desapareció, sudoroso se incorporó como si nada. 

Fué hasta 6 meses después de nuestro regreso que los involucrados volvimos a platicar sobre esta experiencia, fué tal el impacto que causó que algunas cosas preferimos guardarlas para nosotros, hasta entonces supe según el coordinador que nunca nos quitaron la vista y tampoco vió todo lo que Anselmo hizo con mis manos, solo veia como moviamos las manos en el aire haciendo una especie de pantomima de una cirugía y el aplastamiento del cuenco y el estruendo.

Jorge por su parte conoció a Anselmo en su delirio, a el le decía  -Vete no te conozco- sintió el trabajo con las manos y la experiencia de paz que ya les relaté.

Anselmo falleció en cuerpo el 15 de Abril de 1994, casi a un año de conocernos, desde entonces es mi Maestro espiritual, él me visita en alma de vez en cuando, dice haberme mandado a traer ese dia que nos conocimos.

Pochita me llama por teléfono cuando tiene algo que consultarle, me usa de conducto la muy condenada, quise traerla a México pero le teme a los aviones. 

¿Que si guardo algún recuerdo? solo el cuchillo que Anselmo me regaló y que tuve que esconder en mi maleta al regresar.