Amigos de grupo Anècdotario, êste blog ha sido creado para que se nos facilite la bùsqueda de todas las anècdotas,historias, reflexiones, cuentos cortos, leyendas de Mèxico y el mundo, etc. Es un blog apto para todas las edades y en èl todos hemos puesto nuestro granito de arèna. Aquì està la recopilaciòn de nuestras aportaciones y se los dedico con todo mi cariño.

viernes, 19 de febrero de 2016

EL DIABLO EN LA DISCOTECA Ely Ortiz






EL DIABLO EN LA DISCOTECA.
Una noche de viernes santo, se hizo una fiesta en la discoteca más famosa de la ciudad, dicen que en un momento determinado de la noche ,entró a la discoteca un joven, que atraía las miradas de todas las jovencitas que se encontraban en el lugar, era alto ,muy bien vestido, con unos ojos algo extraños pero encantadores…
Este apuesto joven se acercó a una muchacha para sacarla a bailar y ella encantada por su apariencia aceptó sin pensarlo dos veces, mientras bailaban él le advirtió que no mirara sus pies ya que se sentía un poco intimidado y no era capaz de seguir el ritmo, ella asintió con la cabeza…
Pero al cabo de un rato no resistió mirar sus pies, ella se quedó sin aliento al ver unas garras horribles y se desmayó enseguida, todo el mundo al ver a esta joven tendida en el suelo corrió a socorrerla, y el joven con el que bailaba ya había desaparecido del lugar.
La muchacha cayó en un terrible estado de coma, y sus padres ordenaron revisar las cámaras del lugar para identificar al hombre que todos creían que era el culpable de su estado, pero para sorpresa de todos, en el video de seguridad se veía claramente que la jovencita se movía sola por toda la pista de baile, el hombre no se reflejaba en la grabación. Para confirmar esta escalofriante historia en el baño del establecimiento en uno de los espejos decía:
“Viernes Santo, muerte de Cristo, Viernes Santo yo revivo y riego sangre y temor entre los humanos”…
La discoteca estuvo varios días impregnada con un olor a azufre y la joven murió después de un tiempo con unas marcas de quemaduras en la espalda…
¿¿¿Te atreverías a irte de fiesta ahora en Viernes Santo???

LAS SECTAS MÀS PELIGROSAS DEL MUNDO PARTE 2 Ely Ortiz



LAS SECTAS (O CULTOS) MÀS PELIGROSAS DEL MUNDO. PARTE 2
LA ORDEN DEL TEMPLO SOLAR.
En La Orden del Templo Solar creían que estaban continuando la tradición de los Caballeros Templarios que buscaban el Santo Grial.
Este culto de canadienses y europeos tuvo atención en octubre de 1994 tras el asesinato de una joven pareja y su bebé en el centro del grupo en Quebec.
El bebè de tres meses de edad fue apuñalado con una estaca de madera, porque el líder de la secta, José Di Mambro, proclamó que el bebé era el Anticristo.
En los días que siguieron a la detención de los dirigentes de la Orden, una cadena de asesinatos/suicidios resultó en más de 70 muertes entre los miembros de la Orden, en Suiza y Quebec.
Aunque la mayor parte del culto se suicidó grotescamente, es probable que aun haya algunos seguidores en el mundo.
LAS PUERTAS DEL CIELO.
Èste culto suicida, fue el responsable de la muerte de 39 miembros en San Diego en 1997.
Las puertas del Cielo estuvo dirigida por Marshall Applewhite, quien fue castrado voluntariamente junto con otros siete miembros masculinos de la Puerta del Cielo.
Ellos creían que la Tierra iba a ser limpiada y reciclada, y la única manera de evitar el caos era dejar sus cuerpos y sus espíritus para que fuesen recogidos por los extraterrestres.
Ellos estaban convencidos de que una nave espacial estaba detrás del cometa Hale-Bopp.
Los seguidores de las Puertas del Cielo cayeron al ingerir cianuro y arsénico mezclado con vodka. Algunos colocaron bolsas de plástico en sus cabezas.
La policía encontró a los muertos extendidos de forma ordenada en sus literas, con los rostros y torsos cubiertos por un paño púrpura.
Cada miembro llevaba un billete de cinco dólares y 75 centavos en sus bolsillos.
Todos estaban vestidos de forma idéntica, con camisas de color negro, pantalones deportivos, zapatos de goma Nike negro con blanco completamente nuevos y un brazalete en el que se leía “Las puertas del Cielo, equipo visitante”
Se cree que se suicidaron en tres grupos durante tres días sucesivos, quedando participantes que limpiaban los dormitorios, después de la muerte de cada grupo anterior.
Sin embargo, hubo un sobreviviente, Río Di Angelo, al cual Applewhite le ordenó abandonar el grupo, para que mantuviese vivo el culto de "Las Puertas del Cielo"
EL TEMPLO DEL PUEBLO.
El 18 de noviembre de 1978, el auto-proclamado “reverendo” James Warren Jones, de alguna manera logró convencer a más de 900 seguidores, para que cometieran suicidio en masa, en el medio de una selva en América del Sur.
Formados como una reacción contra el capitalismo desenfrenado, el "Templo del Pueblo", buscó crear un paraíso socialista.
Jones se trasladó junto con sus seguidores a una especie de campo de concentración en las áreas aisladas de Guyana.
Cuando los familiares de los miembros de la secta pidieron al gobierno de los EE.UU. que interviniera, el congresista de California, Leo Ryan, fue enviado a Guyana con un equipo de televisión para investigar.
Profundamente alarmados por lo que vieron, Ryan trató de regresar a los EE.UU. junto con algunos residentes de Jonestown que querían irse.
Pero a medida que abordaban el avión, los guardias de Jones abrieron fuego contra ellos, matando a Ryan y a los otros cuatro.
Más tarde, Jones dijo a sus seguidores que debido al asesinato de Ryan, su “comunidad” no podía seguir funcionando, así que todos en el "Templo del Pueblo" se deberìan quitar la vida.
A los seguidores de Jones se les dio una bebida de color morado mezclado con cianuro, sedante y tranquilizantes, los niños fueron obligados a beberlo también.
Jones no bebió la mezcla, pero recibió un disparo en la cabeza.
Treinta y tres miembros sobrevivieron huyendo y escondiéndose en la selva.
Existe un espeluznante audio del evento, en el cual se puede escuchar el discurso de una hora de duración por parte de Jones, las protestas de algunos de sus seguidores y la agonía de los niños y adultos envenenados.
LA FAMILIA MANSON.
Uno de los cultos más infames en la historia de EE.UU. es “la Familia”, un grupo de jóvenes que siguieron al psicópata Charles Manson a finales de 1960.
En la psique americana, la familia Manson representa el lado oscuro del movimiento contracultural de la época.
Los seguidores de Manson fueron en su mayoría mujeres jóvenes que de alguna manera fueron convencidas para actuar como sus sirvientas y prostitutas.
En 1971 fue declarado culpable de conspiración por cometer los asesinatos de siete personas: la actriz Sharon Tate (esposa del director de cine Roman Polansky y embarazada con 8 y medio meses de gestaciòn), y otras cuatro personas en la casa de Tate en Beverly Hills y al día siguiente, una pareja casada, Leno y Rosemary LaBianca; todo llevado a cabo por los miembros del grupo en instrucción de Manson.
Sus seguidores también asesinaron a varias otras personas en otros momentos y lugares, y Manson también fue declarado culpable de los asesinatos de Gary Hinman y Donald "Shorty" Shea.
Manson, creía en lo que él mismo llamó "Helter Skelter", un término que tomó de la canción del mismo nombre de la banda The Beatles.
Manson, interpretó la canción diciendo que "Helter Skelter" era una guerra racial entre negros y blancos que, según él, se avecinaba.
El título de la canción apareció escrito con sangre en la escena de uno de los crímenes ordenados por Manson.
Él creyó que los asesinatos podrían ayudar a precipitar la guerra.
LA SECTA DE MOON.
La "Iglesia de la Unificación" o Secta Moon es una secta fundada por el coreano Sun Myung Moon
Moon nació el 6 de enero de 1920 y se crió budista y confusionista, se convirtió en presbiteriano, luego en pentecostal y finalmente decidió fundar su propia secta en 1951, cuando recibió la "revelación" de que él era el nuevo "Mesías" de la humanidad, luego de haber sido encarcelado por bigamia y adulterio... durante su cuarto matrimonio.
Según su "revelación", Moon es el "Tercer Adán" y el "nuevo Cristo", proclamado por Dios como "más sabio que Salomón y más caritativo que Jesús".
Como el padre verdadero de la nueva humanidad, y el señor del segundo advenimiento.
Para lograr su "nuevo paraíso" en los cuales él y su esposa serán una suerte de pareja primordial, Moon se ha dedicado a amasar una de las fortunas más importantes del mundo, mediante la compra de compañías productoras de armas, de productos farmacéuticos como el revitalizante Gin-seng, astilleros coreanos, bancos en América Latina, periódicos y Revistas en Estados Unidos y América Latina, hoteles y extensas haciendas ganaderas.
Las enseñanzas de Moon, a pesar de los "puentes" que pretende tender hacia los cristianos, son contrarias al cristianismo, pues suponen una "nueva revelación" opuesta a la fe: según Moon, el primer Adán fracasó en el Paraíso al caer ante la tentación; el segundo Adán, Jesús, fracasó también al morir en una cruz y no tener hijos.
Moon niega la divinidad del Señor Jesús y sostiene que el cristianismo es también "un fracaso"; además, señala que Estados Unidos es la esperanza para el mundo actual y éste debe servir a Moon como brazo secular que ayude en su lucha contra el marxismo y contra el Islam.
Moon también tiene algunas ideas obsesivo-compulsivas de cómo se deben hacerse las cosas: por ejemplo, durante el acto sexual, una foto de él debe de estar cerca, y la pareja se debe limpiar con un pañuelo de santificado, que no puede estar en contacto con ninguna otra ropa.
Una secta algo loca en la que los miembros pueden salir y entrar cuando les plazca y las acusaciones de lavado de cerebro han sido rebatidas por completo.
Actualmente, La Iglesia de la Unificación es controlada por los hijos de Moon.

miércoles, 17 de febrero de 2016

TEN EL CORAJE Y LEELO!! Y MAS PARA AQUELLOS QUE TIENEN HIJOS ADOLECENTES.
Mi nombre es Patricia, tengo 17 años, y me encuentro al momento casi sin fuerzas, pero le pedí a la enfermera Dane, mi amiga, que me ayude a escribir esta carta, la misma que será dirigida a todos los jóvenes, antes de que sea demasiado tarde.
Yo era una joven “tranquila”, criada en una excelente familia de clase media alta de Florianópolis. 
Mi padre es un Ingeniero Electrónico de una empresa estatal, que siempre busco para mis dos hermanos y para mi todo el bien y lo mejor, inclusive libertad que yo nunca supe aprovechar.
A los 13 años participè y ganè un concurso para modelo y maniquí para la agencia Kasting, llegando a la final del evento, donde se seleccionaron a las Nuevas Paquitas para el programa de Xuxa. 
Fui también seleccionada para realizar un Book para la agencia Elite en la ciudad de Sao Paulo. 
Siempre destacándome por mi belleza física, llamaba siempre la atención por donde pasaba.
Estudiaba en el mejor colegio de “Floripa”, Corazon de Jesus. 
Tenía a todos los muchachos del colegio a mis pies. 
Los finales de semana frecuentaban los Shopping, las playas, los cines, disfrutaba con mis amigas todo lo que la vida buena tenía para ofrecer a las personas sanas, física y mentalmente.
Por ende, como la vida nos clava algunas piezas, mi destino comenzó a cambiar en Octubre de 1994. 
Fui con un grupo de amigos a la fiesta de OCTOBERFEST en Blumenau. 
Mis padres confiaban en mi proceder y me dieron la libertad sin acosarme. 
En Blumenau, encontré que todo era muy bueno, hicimos una calentada en el bar “Bude”, un famoso bar de la calle XV. 
Por la noche fuimos al “PROEB” y al “Pavilhao Galego” donde tocaba Cavalinho Branco. 
Todo era un movimiento de gente alocada. 
Yo ya había probado algunas bebidas, tomaba a escondidas de mi madre el licor Amarula, pero jamás me había emborrachado.
El jueves, el primer día de la fiesta, tome mi primer vaso de CHOPP. 
Que sensación buena, aprovechè la noche entera “toda loca”, me bese con unos 10 muchachitos, inclusive mis amigas colocaban el CHOPP en una mamadera mezclando la cerveza con guaraná, para engañar a los hermanos menores que no podían beber; pero nosotros bebimos la noche entera y los “tontos” no percibían.
Alrededor de las 4 de la mañana, me llevaron a un Puesto Mèdico, casi en un coma alcohólico, en una camilla de los bomberos que me fueron a socorrer. 
Me pusieron unas inyecciones de glucosa para mejorar. 
Cuando me fui al departamento casi “vomito las tripas”, pero mi grito de libertad se había dado.
Al día siguiente tenía un dolor de cabeza horrible, un malestar de aquellos, con la tensión pre-menstrual. 
El sábado conocimos un grupo de muchachos de Sao Paulo, que alquilaron un Dpto. en el mismo edificio. 
Ni imaginaba que ese día me estaban presentando a mi futuro asesino.
Bebí un poco el sábado. La fiesta no estaba buena, pero a las 5:30 de la mañana nos fuimos al Dpto. de los chicos, para aprovechar el saldo de la noche. 
Pasó de todo y me presentaron al famoso “Cigarro de Marihuana” que me ofrecieron. 
A un inicio resistí, pero comenzaron a llamarme de “Catarina Careta” ( una especie de decirle aburrida, fome, sin vida, etc) lo que estremeció mi orgullo que hizo que terminara experimentando.
La sensación fue exquisita, como dicen de bajo astral, al día siguiente antes de irme, probé de nuevo. 
El muchacho más viejo de ese grupo que se llamaba Marcos, hacia hileras y aspiraba un polvo blanco que cuando pregunte descubrí que era Cocaína. 
Me ofrecieron, pero no tuve el coraje de hacerlo ese día.
Retornamos a mi ciudad, y percibí que alguna cosa había cambiado en mi vida, sentía la necesidad de buscar nuevas experiencias y aventuras, no demore mucho tiempo para encontrarme nuevamente con mi asesino “DRUGS”.
Al poco tiempo mis mejores amigos se fueron alejando cuando comencé a juntarme con un grupo de la pesada, y sin darme cuenta ya era una dependiente química, esto a partir del momento que la droga comenzó a ser parte de mi vida cotidiana.
Hice viajes alucinantes, fume marihuana mezclada con estiercol de caballo, experimentè Cocaína mezclada con un montón de porquerías. 
La pesada y Yo descubrimos que mezclando la Cocaína con sangre, el efecto de la misma se hacía más fuerte, al poco tiempo ya compartíamos la jeringa que con la sangre de cada uno que cedíamos servía para diluir el polvo.
Al inicio la mesada que recibía de mis padres, cubría mis costos con las malditas, ya que la pesada repartía y el precio era accesible. 
Comencé a comprar “la blanca” a un precio el gramo, pero no demorò mucho para que se subiera al doble, al notar mi dependencia los vendedores, y mi necesidad era de unas 5 dosis diarias.
Salía el viernes y retornaba los domingos con mis “nuevos amigos”. 
A veces conseguíamos el “éxtasis”, bailábamos en los “Points” la noche entera y después farra. 
Mi comportamiento había cambiado en la casa, mis padres se dieron cuenta, pero al inicio disimulaba y les decía que ellos no tenían que meterse en mi vida.
Comencé a robar en casa pequeñas cosas, para venderlas o cambiarlas por drogas. 
De a poco el dinero faltaba, y para conseguir “grana” hacia programas con unos viejos que me pagaban bien.
Sentía asco de vender mi cuerpo, pero era necesario para conseguir el dinero.
Al poco tiempo toda mi familia se fue desestructurando. 
Fui internada diversas veces en clínicas de recuperación. 
Mis padres siempre con mucho amor gastaban fortunas intentando revertir el cuadro. 
Cuando salía de la clínica aguantaba algunos días, pero luego me estaba pinchando de nuevo.
Abandone todo: Colegio, buenos amigos y a la familia. En Diciembre de 1997 mi sentencia de muerte fue decretada; descubrí que había contraído el virus del SIDA, no se si fue pinchándome con las agujas, o a través de las diversas relaciones sexuales, muchas veces sin protección. 
Debo haber contaminado a mucha gente, porque los hombres pagaban más por un sexo sin preservativo.
De a poco, mis valores, que solo ahora reconozco, fueron acabando con mi familia, mis amigos, mis padres, mi religión, mi DIOS, hasta DIOS, todo me parecía ridículo. 
Mi padre y mi madre hicieron de todo, por ello nunca voy a dejar de amarlos.
Ellos me dieron el bien más precioso que es la VIDA, y yo lo jugué. 
Estoy internada, peso 24 Kg, horrible, no quiero recibir visitas ya que no quiero que me vean así, no sé hasta cuando sobreviviré, pero desde el fondo de mi corazón les pido a los jóvenes que no se dejen llevar a ese viaje sin retorno…….porque más que seguro te vas arrepentir, así como lo estoy yo ahora, pero percibo que lo mío ya es tarde.
Nota: Patricia se encontraba internada en el Hospital Universitario de Florianòpolis describe la enfermera Danelise “Dane”, Patricia falleció 14 horas más tarde de que hubiera escrito esta carta, le vino un paro respiratorio por causa del SIDA. 
Que se divulgara su carta fue su ultimo deseo.
Yo me atreví a traducir esta carta para hacerla pública en nuestro país y pueda ayudar a muchos padres que no tienen la confianza de hablar con sus hijos respecto a este mal que son las drogas, creo que la lectura de esta facilitarà el dialogo.
De mi parte cumplo con el deseo de Patricia que murió a consecuencia de las DROGAS.

La de la foto es Patricia, se inicio a los 14 años en las drogas.

JULITA Ely Ortiz



JULITA.
En céntricas calles de una ciudad colonial (como alguna que usted posiblemente ha visitado o habita), existe un conocido callejón.
Por las tardes es un atajo concurrido con tres o cuatro tiendas; por las noches, solo unos cuantos peatones se atreven a cruzarla.
En la esquina un viejo teatro-cine, es el mayor surtidor de gente para la angosta calle y una tienda de café molido aromatiza el ambiente.
Yo vi. todo desde mi departamento a mitad del callejón; una ventana fue el lugar perfecto para observar durante el tiempo en que “Julita se transformó de sueño en pesadilla".
Hace unos cuatro meses comenzó todo (en invierno), no recuerdo con exactitud la fecha, lo que sí recuerdo es que era una tarde gris y fría.
Ese día con pasos lentos y cansados, apareció Julita, así la comenzamos a llamar todos los que vivíamos allí, aunque nunca supimos su verdadero nombre.
Llegó y se instaló a mitad del callejón; con sus ropas miserables y sucias, se sentó sobre la acera.
El único equipaje que le conocimos era su mirada vacía y su mano extendida, casi sin vida.
La gente en ese su primer día, pasaba, pasaba... y pasaba; de cada cincuenta o más personas, solo uno o dos, le daban alguna moneda.
Después de los primeros días, yo percibía el malestar de Julita; el odio que crecía dentro de ella.
Pasó poco más de una semana, tiempo en el que adquirí la afición de observarla.
Creo que en esos días Julita comenzó a convertirse en una obsesión para mí, inclusive llegue a ignorar la radio y la televisión.
Pasaba el tiempo y la anciana no se daba por vencida, a pesar de que la mayoría de la gente ni siquiera la percibía, ella permanecía hasta altas horas de la noche, sentada en la sucia banqueta.
Nunca supe (ni ningún vecino), donde pasaba las noches... era un misterio.
Recuerdo bien que fue en una de las primeras posadas de diciembre, regresé ya tarde al departamento, me había divertido bastante en casa de algunos amigos y en el camino me compre unas cervezas.
Al llegar me dirigí a la ventana, me senté en la silla que tenia en ese sitio especialmente para observar, mire hacia fuera.
Julita estaba aún allí sentada, se veía mas solitaria que nunca.
Destapé una cerveza, eran cerca da las doce de la noche, unos minutos menos; comenzó a caer una ligera llovizna.
Una macabra carcajada me despertó (me había quedado dormido con la cerveza en la mano).
Afuera, Julita estaba bailando sola en el callejón, en medio de esa noche fría y lluviosa.
Su risa erizaba la piel, pensé que se había vuelto loca; bailaba, reía gritando insultos y palabras que no entendí.
No sé si fue mi imaginación o el cansancio, lo cierto es que distinguí una silueta alta y negra en la esquina del callejón.
La anciana cayó de rodillas, cansada de su frenético baile, luego se levantó y se fue, la acompañaba la silueta negra.
Busque con desesperación una botella de tequila medio vacía que tenia escondida, la tome con avidez... eran las dos y media de la madrugada.
Con un terrible dolor de cabeza me fui a trabajar.
Mientras despachaba en la tienda de pinturas en la que laboraba, contaba el tiempo esperando que terminara mi jornada.
Inmediatamente después de salir, me apresuré para observar a Julita, tenia la duda de que había pasado la noche anterior.
Al mirar por la ventana, esperaba encontrar algo nuevo, pero allí estaba, sentada en el mismo lugar, ignorada como siempre.
Sin embargo, observando bien descubrí la diferencia.
Julita sonreía... aún sin recibir nada en su esquelética mano.
Supuse que algún milagro la había hecho cambiar, algo que había arrancado el odio de su corazón (difícil cambiar la soberbia de los peatones), ese cambio me hizo sentir mejor.
El observar contenta a Julita nos tranquilizó a todos los vecinos; aún yo que era el más asiduo seguidor de la anciana, comencé a perder interés en ella.
Pero el gusto duró poco, algo me regresó a mi lugar junto a la ventana, era su carcajada.
Todas las noches al terminar su jornada, reía frenéticamente; no era una risa común, era hueca y macabra.
Volví a observarla todas las tardes, buscaba algo... y lo encontré.
Era el último día del año, uno de mis hermanos había llegado de visita.
Como era un día libre me senté junto a la ventana desde muy temprano.
Julita llegó y se sentó en el lugar de siempre, la vi muy contenta.
Entonces me di cuenta de algo: la anciana tocaba, o más bien rozaba las piernas de los peatones, inclusive se sentó más alejada de la pared para alcanzar a los que pasaban frente a ella.
Aunque la ignoraran, no se salvaban de ser tocados.
Algunos no percibían el roce, otros (que llevaban pantalones cortos o vestido), al sentir la mano de la anciana, daban un salto sorprendidos.
Llamé a mi hermano para que viera lo que pasaba y me dijo: yo no veo nada, solo que los toca accidentalmente, lo que sí veo es que estas mal carnal; ya deja a esa ruquita en paz, ven, come algo.
Casi me jaló a la mesa, desayunamos y salimos a la calle.
Al pasar junto a la anciana, mi hermano jugándome una broma me aventó hacia ella., yo trate de esquivarla, pero la inercia me hizo caer.
Me miro a los ojos, a pesar de que casi la aplastè, ella me sonrió; en ese momento, la anciana me sujetó la pierna con una fuerza inusitada.
Por mi mente, pasaron en un instante varias opciones para explicar el hecho; pensé que Julita también bromeaba, que trataba de que no escapara o que algo desconocido y perverso motivaba a la anciana a no soltarme.
Sentí que me faltaban las fuerzas, me sentía pesado.
Al cruzar mi mirada con la de ella, sentí pánico, con toda la energía que me quedaba traté de zafarme, en ese momento perdí el conocimiento.
Al abrir los ojos lo primero que vi fue a mi novia Ruth (la que había casi olvidado por mi obsesión hacia la anciana), a su lado, mi hermano discutía con alguien que resulto ser un doctor.
-¿Qué me pasó?-, pregunté esperando encontrar una respuesta de cualquiera de los presentes.
Mi hermano se acercó a la cama y me dijo: -Te desmayaste carnal, ya ves por no comer bien y pasarte todo el tiempo viendo a la viejita esa que pide limosna-.
Me sentía muy cansado, el doctor dijo que era desnutrición, que al parecer no había comido en varios días.
Ruth me veía con sus ojos preocupados y llorosos.
-Pero si como bien-, afirme (y si era cierto). Mi alimentación era buena, no excelente, pero si la suficiente para todo el día.
-Pero mi vida... vete en un espejo-, dijo Ruth con una voz casi inaudible. Caminó y trajo el espejo del baño.
Realmente me veía demacrado, con ojeras de insomnio y la piel seca y escamosa, parecía como si hubiera “envejecido”.
Mi hermano se rió y dijo divertido: -Parece que estas más ruco carnal...
La fiesta de ese año nuevo me la pasé en la cama, custodiado por mi hermano y Ruth.
Traté de no pensar en Julita, sentía una enorme curiosidad por verla, pero mis vigilantes habían obstruido la ventana.
Por la noche trajeron pizza y vino tinto, bailamos, o mejor dicho bailaron; cenamos y nos dimos el abrazo a las doce en punto...
Afuera, entre el bullicio, alcancé a escuchar una carcajada.
Mi hermano permaneció conmigo por una semana, el día cinco de enero se marcho a San Juan del Río, a casa de nuestros padres.
Al irse me dejó la alacena llena y un sinnúmero de recomendaciones, entre ellas el que no me obsesionara con la anciana.
Ruth era una mujer frágil, a pesar del ejercicio que significaba pertenecer a un grupo de baile folklórico.
Pertenecía a una familia conservadora y .... yo la amaba.
Ruth no me abandonó, comenzó a visitarme todas las tardes, me llevaba comida y algunas golosinas.
Desgraciadamente me despidieron en el trabajo por faltar más de una semana.
-No te preocupes, cuando te restablezcas, encontrarás un nuevo trabajo-, me consolaba Ruth.
Seguía pensando en Julita, me preguntaba si mi desmayo le habría afectado de alguna manera.
Habían pasado casi dos semanas sin que hubiera visto a la anciana y comenzaba a sentirme mejor.
Uno de esos días, por fín me levanté de la cama.
Me dirigí a la ventana, quité con mucho cuidado los objetos (para después dejarlos igual), con los que Ruth y mi hermano habían tapado la ventana y me asomé.
El vidrio estaba un poco sucio, lo limpié; la luz de la mañana me deslumbró.
Julita estaba en el mismo lugar, tocando a los peatones como siempre, pero observándola bien, se veía cambiada después de dos semanas.
Quien la veía a diario, no notaria los cambios, pero yo sí; como quien ve a un familiar después de uno o dos años.
La anciana ya no se veía tan anciana, se notaba más contenta y jovial... como si “hubiera rejuvenecido”.
Antes de que llegara Ruth, tapé nuevamente la ventana, tratando que no se notara algún cambio.
Comimos y bromeamos un poco, sin embargo no podía ocultar mi ansiedad y preocupación por lo que había notado en Julita.
-¿Qué te pasa...?, te noto extraño-, dijo Ruth mientras me observaba.
-Es que me preocupa que no tengo trabajo-, le mentí.
Por la noche acomodè las cosas de la ventana para no tener que quitar todo, dejé una tabla que al quitarla me dejaba un buen espacio para observar.
Eran las doce de la noche, Julita se levantó del suelo, se veía más ágil.
En la esquina apareció la silueta negra, se acercó a Julita y comenzaron a bailar... danzaban y reían.
Al día siguiente, me asomè temprano por mi espacio secreto.
La anciana llegó y ocupó su lugar, oculta bajo su viejo chal no dejaba ver su rostro.
La miré con detenimiento toda la mañana para descubrir algo nuevo.
Observaba el momento en que Julita tocaba a los peatones, sabía que en ese acto se escondía algo.
Me disponía a tapar la ventana, cuando pasó algo que cambiaría por completo mi vida.
Una señora se detuvo junto a Julita, llevaba un bebé en una carriola y lo dejo justo al lado de la anciana.
En un momento de descuido de la madre, Julita metió la mano dentro de la carriola y sujetó al bebé. Al voltear la madre hacia la carriola dio un grito de terror, al levantar al niño este parecía una momia, la piel se le escurría.
Yo no podía articular palabra, estaba petrificado... había descubierto el misterio de la anciana... que ya no era una anciana....
Una ambulancia llegó, el bebé ya había muerto, su madre lloraba desconsolada.
Julita un poco alejada del lugar observaba la escena, en un momento dado volteó hacia mí y sus ojos se cruzaron con los míos; tapé de inmediato la ventana.
Me armé de valor y salí a la calle, con pasos vacilantes caminè hacia ella, al verla de cerca vi de frente la cara de la maldad; con una cínica sonrisa me observó, dio media vuelta y se fue.
Al llegar Ruth, me encontró acurrucado en una esquina del departamento.
Después de aquel día fatídico, trate de olvidarme de Julita.
Ruth estuvo pendiente de mi y afortunadamente, algo paso con la anciana (que ahora ya no lo era), que también desapareció. Pensé que el hecho de haberse visto descubierta la había ahuyentado; por mi parte, no comente a ninguna autoridad lo que vi... nadie me hubiera creído.
Encontré un buen trabajo de tiempo completo, Ruth y yo comenzamos a pasar mucho tiempo juntos.
En realidad Ruth nunca creyó lo que le dije, decía que mi imaginación me había hecho una mala jugada, que la debilidad que tenía había influido para que cayera en esa alucinación.
Después de más de un mes de aquel del episodio con el bebé, estaba casi convencido de que todo lo había imaginado, inclusive Ruth me había convencido de ver a un psicólogo.
Pero como en otras ocasiones esa calma no duró mucho tiempo.
Esa tarde, después del trabajo, Ruth y yo llegamos al departamento; cenamos, vimos televisión y aproximadamente a las ocho de la noche, acompañé a mi novia a la parada del autobús.
De regreso, al entrar al callejón, vi a una joven mujer caminar tranquilamente en la banqueta; no tarde mucho en saber a que se dedicaba; algunas señoras al pasar junto a ella hacían un gesto de desagrado.
Vi que el exceso maquillaje no ocultaba su belleza.
Subí al departamento y casi automáticamente me dirigí a la ventana; observé el caminar de la mujer de una esquina a otra, se movía con pasos lentos, tal ves para no cansarse con su ir y venir en el callejón.
Algo extraño pasaba con ella... en caso de ser una prostituta, rechazaba todas las propuestas... solo en algunas ocasiones abrazaba a los posibles clientes... parecía que solo le preocupaba... “tocarlos”.
Un torrente de sangre subió a mi cerebro, mi corazón latía con rapidez...
Era Julita que había regresado, ahora era joven... “la joven Julia”.
Esperé temeroso la media noche, pensé que al escuchar una carcajada comprobaría mi hipótesis, pero no escuche nada.
Me levante con cuidado y me asomé; en la esquina, Julia se alejaba acompañada de una silueta negra.
Amaneció, era sábado y solo trabajé medio día, al salir fui de inmediato con Ruth para contarle todo.
Ella me escuchó incrédula, mi nerviosismo era evidente, al terminar mi relato ella dijo:
-Tranquilízate, yo estoy aquí contigo, te creo... pero, debes enfrentar tu miedo, debes hablar con la mujer... solo así te cercioraras de que es lo que pasa en realidad-.
Aprobé su comentario con la cabeza, creí que lo que decía Ruth era lo correcto... era el momento de enfrentar a la Julia.
Caminamos toda la tarde, esperando que el viento de la tarde me ayudara a darme valor, después nos dirigimos al callejón.
Al entrar en el, vimos a la mujer parada a unos metros de la entrada al departamento, Ruth y yo nos dirigimos a ella.
La mujer rió divertida después de que terminamos de hablar, dijo llamarse Rosalía (“Chivis”para los amigos), y afirmó que jamás había escuchado una historia más absurda.
Nosotros también reímos, me sentía mejor. Al despedirnos le dimos la mano... en el momento en la toque y vi su rostro comprendí que la pesadilla no había terminado.
Al entrar al departamento Ruth se sintió mareada y me pidió una aspirina, traté de decir algo, pero ella se negó a escuchar, se molesto conmigo y dijo:
-No quiero volver a hablar de esto, si haces algún comentario jamás me volverás a ver...-
Hubo un rato de silencio, de pronto sentí mucha sed y me dirigí a la cocina, Ruth se despidió enojada desde la puerta, diciendo que no la acompañara.
Me sentí un poco mareado, como si no hubiera comido nada en todo el día, comprendí que la causa había sido el momento en que nos despedirnos de la mujer.
Preocupado corrí hasta la puerta, baje precipitadamente hacia la calle tratando de alcanzar a Ruth.
Casi en la esquina la mujer abrazaba a Ruth que estaba tirada en la banqueta... gritaba hipócritamente pidiendo ayuda, mientras la apretaba con fuerza.
Al verme se levantó y se alejó corriendo, iba riendo y saltando burlonamente.
Ruth estaba muerta... yacía tirada en el suelo, su cuerpo era el de una anciana.
Sabía que Julia tenía que regresar, su apariencia seguramente sería distinta... pero yo la reconocería.
Había perdido todo, a Ruth, mi trabajo, el respeto de la gente, pero sobre todo había perdido sentido a la vida.
Ya no salía del departamento, estaba endeudado, la renta se acumulaba y no tenía ningún ingreso.
Vivía casi de la caridad de los vecinos, algunos me obsequiaban comida y otros me recomendaban encerrarme en un hospital...
Me asomaba diariamente a la calle, pero no veía a Julia, sabia que su apariencia debería ser de una niña.
Sospechaba de cada jovencita que pasaba, pero cuando se alejaban del callejón, sabía que no era quien buscaba.
Habían pasado cerca de dos meses de que la mujer había desaparecido, pero yo no me recuperaba, los vecinos creían que me había vuelto loco tras la muerte de Ruth.
Por fin apareció... era una niña, aparentaba unos once años, caminaba por el callejón como si buscara a alguien.
Traía un papel en las manos, se acercaba a las personas y les preguntaba algo, a quien le daba alguna moneda se lo agradecía con un “tierno abrazo”.
Yo sabia que era ella, tenia que hacer algo... eliminarla... ¿pero como?.
Durante varios días estuve pensando hasta agotarme, caminaba por el departamento por horas hasta caer rendido; y después de mucho, creí haber descubierto el talón de Aquiles de la ahora, “niña Julia”.
Lo planeé todo, me bañè, me rasurè y me puse ropa limpia; siempre pensé que para morir tenia que estar presentable.
Lo preparé todo para un sábado, encargué mis cosas a los vecinos, quienes creían que me había recuperado y que saldría de viaje; por último, dejé en la mesa una nota para mi familia.
Espere a que fuera de noche...
Me asomé a la ventana--- allí estaba, contaba las monedas recogidas esperando que salieran las personas que habían asistido a la función nocturna del cine, se sentó en la banqueta a esperar.
Salí decidido, me dirigí directamente hacia ella.
La llamé por el nombre que le había puesto desde un principio... “Julia”.
Ella no se inmutó y con su voz de niña me dijo: -¿Me habla usted señor?-.
Sin dudar en lo que hacía, continué. –Sé quien eres niña, o más bien anciana... o asesina...-.
La niña me miraba con ojos de espanto, en un momento pensé que estaba equivocado, que todo el tiempo me había mentido a mí mismo, que me había dejado arrastrar por la locura... ¡cómo había pensado que esa inocente niña fuera Julia!.
Di unos pasos hacia atrás, mi mente era un mar de confusión, traté de disculparme con aquella niña... pero no podía.
La miraba a los ojos y ella a mí... esos segundos se me hicieron una eternidad, era como una competencia para ver quien aguantaba más.
La niña comenzó a sonreír, después no pudo contener una franca risa burlona.
Su voz se hizo grave, cavernosa.
-Está bien imbecil... me descubriste!, pero antes de que corras a tu casa como marica, te voy a aclarar tus dudas:
Siempre odié... odié a las personas como tù que siempre me vieron con desprecio, como si fuera una basura... fui pobre, vieja y enferma y nadie me ayudò... hasta que llegó “él”, y me diò todo... por eso hice todo lo que viste; pero para ti es demasiado tarde... cuando llegue “él” me dará un nuevo cuerpo, tal vez el de tu hermana-.
Rió a carcajadas, la gente del cine comenzó a salir, tenía que hacer algo, llevar a cabo mi plan.
Me arme de valor y dije: - No me asustas... por si no lo sabes, acabaste con todo lo que tenia, así es que ya no me importa vivir o morir-.
Me abalance sobre ella, al principio ella también me apretó con fuerza, pero comprendiendo su error trato de zafarse.
Comencé a envejecer abrazándola, me sentía cada vez más débil. Ella se hacia cada vez más pequeña, tal como yo había pensado...ella también perdía fuerza física. En un momento era un bebe, pero aún así no la solté... hasta que quedé tirado sobre un charco viscoso junto a un minúsculo feto.
En la batalla, no había percibido a la gente que salía del cine.
Incrédulos, habían sido testigos de todo lo ocurrido.
Me senté cansado a un lado de lo que había sido “Julita” .
Los curiosos comenzaron a juntarse alrededor mío.
Nadie me reconoce ahora, ni mi familia ni mis amigos... soy un anciano que apenas puedo caminar, vivo de la caridad.
Sé que tengo veintiocho años, pero nadie me lo creé.
Estoy aquí en esta calle solitaria, pidiendo unas monedas y... esperando a que llegue la media noche.

MAMÀ CHOLE PARTE 6 Sayuri Li

MAMÀ CHOLE. PARTE 6.
★★★ Juventud y Sueños ★★★
A mi la verdad me temblaban las piernas por no saber que pasaría con mi Juventud y Sueños al contraer matrimonio con tu Papá Pepe.
- ahora a su cabeza la rodea una considerable nube de humo de cigarrillo y yo la observo expectante imitando el movimiento de sus dedos siguiendo el borde de mi taza de café -
Pero Mamá Chole - pregunto tímidamente - ¿ Cómo no ibas a temer en perder todo tu trabajo, en una época donde era muy difícil que una mujer lograra lo que tú?
- Bebe un sorbo de café y elimina la ceniza de su cigarrillo -
No tuvo que pasar mucho tiempo para que todo mi trabajo se fuera relegando, antes las mujeres teníamos que ser las "esposas perfectas" y tu abuelo se las ingeniaba para mantenerme ocupada en casa.
De pronto mi círculo de amistades se disminuyó, y entonces comenzaba a tratar más con los amigos y compañeros de tu Papá Pepe, poco a poco comencé a cambiar la foto de estudio por las fotografías taurinas, a tu abuelo ya no le gustaba que trabajara con mis antiguos compañeros fotógrafos, y para no quitármelo de tajo, comenzaba a pasarme su trabajo de revelado para las corridas o espectáculos.
Así que aprovechaba cada oportunidad para poder colocarme detrás del lente y poder llevar a cabo mi pasión. - en sus ojos puedo ver una melancolía profunda cuando me mira directamente y retira sus grandes lentes para poder secar una pequeña lágrima-
No pasó mucho tiempo cuando comenzaron a llegar los hijos y pues entonces tenía menos oportunidad para seguir con mi sueño, pero algo que siempre me gustó fue que tu Papá Pepe, siguió en ése mundo y por lo menos ahí tenía una conexión.
Y aunque no lo creas... -cambia su semblante y esboza una sonrisa-
¡También había cosas buenas!... tu Papá Pepe siempre fué muy amiguero y en ocasiones llegaba a la casa despues de alguna corrida con sus invitados o simplemente nos visitaban regularmente - se coloca de nuevo sus lentes e inhala fuerte su Faro-
¿De verdad? - pregunto inquieta - ¿ Y a quiénes recuerdas?
Hubo una ocasión en la que un gran amigo de tu abuelo llego a casa acompañándolo, se conocían desde muy jóvenes, para ése entonces ya teníamos a nuestros hijos, y recuerdo que cuando salieron a recibir a su papá, regresaron cómo bólido y se hicieron nudo alrededor de mí -
Suelta una gran carcajada inclinando su cabeza hacia atrás- yo no entendía porque, pero en cuanto entró tu abuelo y su amigo los miro riéndose.
Y ¿Eso porqué Mamá Chole?
- pregunto dándole un sorbo a mi café-
Pues casí por nada -responde divertida- Era el señor Germán Robles a quién todos conocen como el Drácula Mexicano, y pues mis pobrecitos hijos se sorprendieron al ver a su papá con el Vampiro de la película -sigue con esa risa que tanto me encanta escuchar-
Creo que ésa ha sido una de las pocas veces en las que se portaron muy juiciosos, se quedaron sentaditos y ni ruido hacían.
¿en serio?- me contagia su risa al imaginar a mi madre y a mis tíos de niños asustados por tener en casa un vampiro-
Sí, él llegó a visitarnos algunas veces, todo un caballero el señor.
Otro de sus grandes amigos el señor Fernando Ibarra Favela, el cronista taurino del canal 9.
También tu abuelo acompañaba a los Enanitos Toreros y nos llevaba a los espectáculos.
Y así pasaban los años, los hijos crecían, llegaron los nietos y pues cuando menos pensé - apoya la cara en su brazo - la Juventud se había ido, los sueños de modelo y fotógrafa se quedaron en el tiempo y sólo me conservé los recuerdos, en mi memoria y en fotografías.
!Pero Mamá! -espeto asombrada- la gran experiencia que cuentas no cualquier mujer pudo vivirla, y la verdad estoy muy orgullosa de tí.
Gracias hija - mira su reloj y se sorprende- ¡Pero ya es muy tarde! Ayúdame a preparar la comida y después seguimos platicando....
F I N
Bueno Querido Grupo , aquí terminaba una conversación de las tantas que tuvimos, tal vez muchos hubieran esperado un final en la historia donde ella se convirtiera en una famosa fotógrafa o modelo, pero si se dan cuenta muchas mujeres de ésa época ni siquiera podían soñar en algo así, ya que las costumbres y patriarcados podían llegar a ser muy severos.
Pero para mí, mi Mamá Chole es mi Heroína favorita, todo comenzó como una casualidad, despues se convirtió en sueño hecho realidad, y a mí me dejo la gran enseñanza de luchar por lo que quieres porque las oportunidades sólo se presentan una vez.
Ella dejo en el tiempo su juventud, pero no ese espíritu aguerrido y viváz.
Siendo ya una abuelita retomò el gusto por el baile, canto, y muchos talentos más porque simplemente no podía estarse quieta y comenzò a asistir a grupos de adultos mayores y a cumplir otros sueños.
Aquí les comparto las siguientes fotografías de mi Mamá Chole y Papa Pepe.
Y recuerden, no importa la edad, lo importante es cumplir tus sueños.
Con mucho amor, cariño y respeto para las raíces de mi familia materna, para mis Abuelos queridos que ya gozan de la Paz de Dios, y de los cuales me siento tan orgullosa, mis héroes anónimos, mi carne y mi sangre.
Los amo.

MAMÀ CHOLE PARTE 5 Sayuri Li

MAMÀ CHOLE.PARTE 5.
★★ Juventud y Sueños ★★
¿Así que matrimonio, eh? - le pregunto a mi Mamá Chole tratando de conservar un tono despreocupado y dando un gran sorbo de café-
Mmmm... sí - inclina su cabeza tratando de mirar su hermosa taza de café con bordes dorados y flores pintadas- al parecer esa fué su intención desde el momento que acepté ser su novia, aunque en realidad yo no deseaba un noviazgo, mucho menos matrimonio.
Sabía que sería una mala decisión ya que yo quería continuar con mi trabajo, tanto de modelo, como de fotógrafa, eso era un sueño que se había estado formando en mi mente desde años atrás y justamente en esos momentos estaba viendo el resultado de mi trabajo y preparación.
Tenía mis propios clientes, colaboraba con los demás fotógrafos, de hecho tu abuelo comenzó a llevarme su material y entre los dos revelabamos en calidad de urgente las fotografías de la corrida de toros y los asistentes, definitivamente ése era mi mejor momento llevando a cabo mi pasión por la fotografía.
- saca un cigarro Faro de su cajetilla a medio consumir y lo coloca en su boca llevando a cabo ese ritual tan personal de jugarlo un tiempo y humedecerlo un poco antes de encenderlo -
Mamá Chole - interrumpo ese ritual - yo sé que en aquél tiempo era muy difícil que una mujer fuera aceptada en cualquier ámbito que fuera considerado para hombres, y el hecho de que tu entraras a ese círculo, fueras aceptada por otros y además comenzaras a desarrollarte y tener éxito y ganancia en el negocio... la verdad, es digno de admirarse.
Y pues yo siendo tu nieta que te puedo decir.... - se me quebra la voz por el nudo en la garganta y cierro los ojos tratando de ocultar las lágrimas que amenazan con correr por mis mejillas-
Eres una mujer, madre y abuela admirable... te quiero mucho y me siento muy orgullosa de ser carne y sangre tuya. -pierdo la batalla contra la emoción y el llanto me envuelve, pero es un llanto de felicidad y orgullo, una manera extraña de demostrar mi amor hacia una mujer que lucho incansablemente para convertir su Juventud en éxito cumpliendo sus Sueños -
Pero no llores - me dice dándome una servilleta de papel para secarme las lágrimas- porque aún no sabes lo que sucedió....
¿Pero que pasó? - pregunto asombrada -
A pesar de negarme al matrimonio varias veces - enciende su Faro - volvió a hacer lo mismo, se unió con mis padres para que me convencieran y también a su MADRE....
-Abre sus ojos como platos inhalando muy fuerte su cigarro, como adviertiendo algo grave - ella era una mujer con un carácter muy fuerte e irónicamente se llamaba igual que yo, y tu bisabuelo también se llamaba José. ella siempre decía que le llamaramos "Doña" Chole, haciendo énfasis en el "Doña".
Era una mujer muy respetada por todos y de armas tomar, no le tenía miedo a nada, ella decía que su miedo, se había quedado en la revolución, según supe - levanta su mano como si lo dudara - cuando Villa y sus hombres estaban en Torreón, ella y su familia lo apoyaban y tuvieron mucho trato con él y con su gente.
¿Queeeé? - la miro asombrada y abro mi boca como si mi mandíbula fuera a despegarse de mi boca y caer al suelo - ¿Quieres decir que en mí, corre sangre revolucionaria? ¡Dios mío! qué mezcla... entonces, ¿Yo pudiera ser una defensora de mi gente e ideales, amante del arte y fotografía, y además tener dotes de modelo y también buena mujer, madre y esposa?
- suelto una carcajada inclinando mi cabeza hacía atrás, pero es mas nerviosa que divertida - Qué responsabilidad tan grande me dejas... ¡por Dios!
- coloco mi cabeza apoyada en mis brazos cubriéndome los ojos -
¿Será? - me pregunta divertida - para no hacerte el cuento largo, después de tanta presión, acepté el matrimonio, aunque siendo sincera, con miedo de perder mi gran pasión, pero tu Papá Pepe me convenció para el matrimonio diciéndome que seguiría trabajando y haciendo lo que me gustaba y ayudándole con su trabajo.
- mueve su cabeza en negación - Así que antes de la boda, trabaje muchísimo, como tratando de disfrutar al máximo por si en dado caso tu abuelo cambiaba de opinión.
Entonces el día llegó y la boda se llevó a cabo, tu abuelo disfrutaba su triunfo, a mi la verdad me temblaban las piernas por no saber que pasaría con mi Juventud y Sueños....
C O N T I N U A R Á . . .
Bueno querido grupo, aquí les comparto las fotografías de mi Papá Pepe y mi Mamá Chole ya casados, otra donde mi abuela estaba embarazada de su primera hija, y otra foto donde ella modelaba.
Espero que les agrade y esperen la 6ta entrega porque aún hay muchas cosas más...

MAMÀ CHOLE PARTE 4 Sayuri Li.


MAMÀ CHOLE PARTE 4.
★★ Juventud y Sueños ★★
La verdad, fué una etapa muy bonita, donde crecí y maduré no sólo en el oficio, sino que dejé la adolescencia y ya un poquito mas grandecita... -se detiene para colocar mi taza de café sobre la mesa - ¿Quieres leche, o así? - me pregunta regresando por su taza para poder sentarse -
Con leche, pero siéntate yo la traigo - corro hacía el refrigerador tratando de ser lo mas veloz posible para no perder detalle de su plática-
Me era más fácil estar al día con el trabajo, ya que todos mis amigos fotógrafos me aceptaron en el grupo y me apoyaban, aunque creo que para ellos más que un miembro era como su mascota -Ríe recordando tal vez una que otra anécdota-
¿Pero entonces como fué que conociste a mi abuelo? -
La duda me asalta de repente-
Mmmmm... precisamente esa fué mi sorpresa en la fotografía - mira hacia el techo como si tratara de poner sus recuerdos en orden-
Recuerdo que uno de mis amigos fotógrafos un día en una sesión que teníamos agendada llegó acompañado de un amigo, al cual por cierto ni atención le puse, solo me limité a saludarlo y fué todo. - se detiene pasando sus dedos por el asa dorada de su taza - continuamos con el trabajo y al terminar me fuí a casa, como siempre. - le agrega sólo una cucharadita de azúcar a su café y lo agita lentamente-
Y aunque no lo creas, a partir de ahí ése "amigo del fotógrafo" se convirtió en mi sombra, llegaba a la tienda, rondaba la casa, acompañaba regularmente a mi amigo a los trabajos, y de hecho el traía mucho material para su revelado, ya que también era fotógrafo solo que no como nosotros... -bebe un sorbo a su café y lo juega en su boca tratando de disfrutarlo al máximo su sabor -
Nosotros nos dedicabamos a la fotografía de estudio, callejera y fiestas, pero él.... a diferencia de nosotros unió sus 2 grandes pasiones, la fotografía y la Tauromaquia!!!
Así que era lo que nosotros llamamos Fotógrafo Taurino, y ése tipo de fotografías en aquellos años era muy solicitada y también difícil ya que capturar la toma en movimiento del toro y torero era un reto, pero tu abuelo lo hacia con mucha paciencia y dedicación, y ademas de ésas tomas, durante las corridas fotografiaba a los asistentes para que se llevaran un recuerdo de ésa tarde.
Así que él pasó gran parte de su vida entre arena, traje de luces, sol y rojo sangre.
¿Y así fué como te enamoraste de él? -le pregunto imitandola al beber el café-
¡¡¡No que va!!! - agita su mano en negación- Tu abuelo no me gustaba para nada, por más que él me insistía e insistía, yo simplemente no tenía cabeza para esas cosas, así que como no podía conquistarme, usó su plan B.
¿Un plan B? - pregunto sin comprender-
Mmmm - tu abuelo era muy terco y yo también así que ahí salían chispas, y como veía que no podía conmigo, optó por ganarse primero a mis papás, y pues al agradarles a ellos, me presionaban para que le hiciera caso, tanto fué la presión y mi lado de hija por tenerlos contentos que le acepté. - se quita sus lentes para limpiar los cristales con la orilla de su blusa- No me quedó de otra, aunque en realidad ni me gustaba... o éso creía. -se coloca sus lentes nuevamente-
Así que ahí comencé a ser la novia de José, mejor conocido como "PEPETE" el fotógrafo Taurino.
Fué un cambió, ya que tu abuelo era de carácter fuerte y en aquellos años la mayoría de los hombres creían que el lugar de la mujer era en casa, asi que luché mucho para continuar haciendo lo que me apasionaba.
El noviazgo no fué tan largo como yo lo hubiera preferido, tu abuelo fué directo a lo que quería.... Matrimonio.