Amigos de grupo Anècdotario, êste blog ha sido creado para que se nos facilite la bùsqueda de todas las anècdotas,historias, reflexiones, cuentos cortos, leyendas de Mèxico y el mundo, etc. Es un blog apto para todas las edades y en èl todos hemos puesto nuestro granito de arèna. Aquì està la recopilaciòn de nuestras aportaciones y se los dedico con todo mi cariño.

martes, 20 de diciembre de 2016

INCUBUS Sandy Medina

INCUBUS.

Hace algunos años en un domingo en la mañana, mi hermana me contaba con miedo que habìa tenido una "pesadilla" la noche anterior (nos dormìamos juntas).
Me contaba que sentìa que alguien estaba encima de ella y empece a recordar que esa misma noche mientras yo dormia, escuchè que alguien habìa entrado a nuestra habitación (estabamos solas ella, otra de mis hermanas, una amiga y yo, (mis papás no estaban).
Como era màs el sueño que tenìa, no podia abrir bien los ojos, así que me quedè dormida, pero era tan fuerte la presencia esa que yo intentaba abrir los ojos nuevamente y alcanzaba a ver a mi "novio".
Sentìa como se subìa a mi cama y yo completamente paralizada (sabia que no era el, se veia diferente) y empezò a asfixiarme, empecè a orar y cambiò su rostro completamente.
Tenia un hocico inmenso que pegaba a mi boca y era muy grande y pesado, no pude ver bien su cara, solo la sombra porque ya estaba amaneciendo, sentìa que no pasaba el tiempo hasta que despuès de suplicarle a Dios que me ayudará, se fue.
Estàbamos aterradas mi hermana y yo pues era demasiada coincidencia que nos haya pasado lo mismo al mismo tiempo.
¿Pesadilla o realidad? Con el tiempo supe que lo que nos visito aquella noche eran demonios incubus que molestan a las mujeres mientras duermen.
Los sucubus son demonios que molestan a los hombres

LA AVENIDA Juliana Cruz


LA AVENIDA.

Esto sucedió cuando yo era una niña de aproximadamente 11 años, mi hermana de 9 años y mi madre.
Veníamos caminando por la Avenida central poniente, mi madre en medio, mi hermana y yo cogidas de su mano una a cada lado.

En Tuxtla Gutièrrez, una avenida muy transitada de autos particulares y de vehículos de transporte público.

Regresábamos de la casa de mi tía caminando ya que era cerca. 
Eran casi las 5 de la tarde, en el horizonte siempre resalta a la vista unos edificios altos de una unidad habitacional muy grande.
Seguíamos caminando en un trayecto que hacíamos frecuentemente y casi todos los días, sólo faltaba una cuadra para doblar la esquina y llegar a la casa.
Algo sucedió. Nos invadió un silencio sepulcral, algo absoluto... absoluto, y nos encontramos en un paraje futurista donde la avenida era anchísima, casi el triple de su ancho normal, no habían carros, todo estaba desierto pero había a los costados sembradìos como de trigo bajitos, casi todo era a nivel del suelo.
Nos encontrábamos paradas en una vereda de una avenida también ya que el suelo de ésta parecía asfaltado.
El cielo era rosado, casi lila y en vez de ver los edificios de la unidad, veíamos una cúpula gigantesca plateada con puntas sobresalientes.
Nos quedamos admirando ese panorama por varios segundos.

Luego, intempestivamente escuchamos los autos la bulla normal de la Avenida y nos dimos cuenta de que estábamos nuevamente en la avenida central.

Seguimos nuestro camino y de pronto comenzamos a preguntar a mi mamá qué había pasado.

Ella tampoco se lo explicaba... No estábamos asustadas, estábamos sorprendidas y admiradas ya que en ese lugar se sentía mucha paz.

Cuando llegamos a casa mi papá estaba sentado en la sala, hablando por telèfono, y cuando nos vio dijo que ya estabamos ahi.

Mi mamà le preguntò que con quièn hablaba y el dijo, a donde estaban las ando buscando desde ayer.

Ahora soy una persona adulta. Nunca sabremos dónde nos fuimos esa tarde, la experiencia nunca se volvió a repetir.

Al pasar del tiempo nos mudamos de la zona, pero les juro que esta experiencia fue real.

PEDRO INFANTE Jorge Serrano




PEDRO INFANTE 

Hoy es la única vez que voy a hablar del ídolo de Guamúchil Sinaloa
Pedro Infante. Este gran actor vivía día y noche en mi casa cuando niño
Mi Madre q.e.p.d. nos lo recordaba a cada rato, era su ídolo y a cada rato cantaba sus canciones ya sea cocinando, barriendo o cosiendo a las vecinas ...si ibamos a comer nos silbaba el tonito de topíllos, si nos buscaba ( recuerden que ella no escuchaba bien por su problema de los oidos ( sordéra), nos chiflaba como Pepe el Toro a su chorreada en la canción de "Amorcíto corazón"
si reclamabamos porque no nos gustaba la col o las verduras......nos mencionaba....¡ Aquí no hay de dos potajes!..... ¡ What!......mi hermano menor y yo nos mirabamos uno al otro para decirnos....¿Porqué no tenemos una Madre normal?....¿ de donde saca tantas palabras " Guajoloteras" ?
Cuando pasaban sus películas en el cine ( estaba a dos cuadras de la casa), nos llevaba y nos las teníamos que " chutar" todas.....no entendíamos muchas cosas ( bueno algunas) como eso de los pobres y ricos....los ricos comían con mantéca y los pobres cuando había "pá" frijóles aunque sea sin manteca....lo bueno de todo esto es que cuando se llega el aniversario luctuoso de Pedro Infante me acuerdo tambór de mi Mamacíta........ ( si no nos puso ese nombre, por lo menos a mi es porque le gano en la vecindad donde habitabamos un viejecito de nombre Eugenio y no le quedó más remedio que hacerle caso a las vecinas "chismosas" que le recomendaron ponerme ( registrarme) en recuerdo del "dijuntito", lástima que al mes de nacido haya muerto Jorge Negréte.....ese nombre solo alcanzó para ponermelo en el bautizo.........he dicho.

DUENDES, CHANEQUES, ALUXHES. Rebeca Solorzano.









DUENDES, CHANEQUES ALUXHES.

Bueno, los duendes, chaneques, aluxhes o como los conozcan son comunes en Tabasco. 
Mucha gente ya los conoce bien y los corre de la siguiente manera. 

Sucede que pierden a los niños y tambièn a los adultos.
Juegan a que son niños o tambièn con los niños, pero la gente adulta en cuanto nota algún indicio, hace lo siguiente:

Coloca una mesita con un espejo algo grande, barajas y una botella de aguardiente.

El duende llega y se pone a tomar y a jugar y cree que juega barajas con otro duende.

Entonces lo sorprenden cuando esta muy quitado de la pena bien borracho y lo agarran a cinturonazos.
El duende sale huyendo y jamàs vuelve, pero se han dado casos de que va por sus amigos o familia de duendes y si hacen otro tipo de maldades para vengarse.

VENGO POR LO QUE ME QUITASTE Christian Perales.


La foto de Cuentos de Terror para antes de ir a dormir
VENGO POR LO QUE ME QUITASTE.
Como bomberos siempre estamos ahí, sin esperar nada a cambio, es el solo hecho de salvar una vida lo que mueve nuestro espíritu. Lo cierto es que somos seres humanos y tenemos fallas, defectos como cualquier persona y a veces nos equivocamos al hacer nuestra labor.
Recuerdo la etapa más triste de la ciudad de México: los sismos de 1985 que dejaron centenares de muertos, miles de heridos y un enorme hueco en nuestros corazones. El 29 de septiembre de ese año -diez días después de consumada la tragedia- nos encontrábamos en las ruinas del edificio de la marca de ropa Topeka, soportando el penetrante olor a muerte y el profundo sentimiento del dolor ajeno, con la constante amenaza del gobierno de meter maquinaria pesada para retirar de tajo todos los escombros. Nosotros aún así esperábamos un milagro, después de todo esa mañana en otro lugar, una cuadrilla de voluntarios había encontrado con vida a una mujer, que de alguna manera había logrado burlar a la muerte después de pasar diez días bajo toneladas de concreto y varillas retorcidas. Pero pasaban los minutos, las horas y nuestro milagro simplemente no llegaba. A las seis de la tarde nuestro capitán dijo que reduciríamos la brigada, ya que otros de mis compañeros eran necesarios en las ruinas de Televisa, pues desmontarían un tanque de gas, que hasta ese día no había sido descubierto.
De tal suerte de que me quedé solo con tres de mis compañeros, Martín de la Vega, un novato que llevaba escasos veinte días como bombero y Artemio Santos, veterano con más de veinte años de servicio. Casi entre la obscuridad, encontramos una habitación que había formado una especie de cámara y había protegido a al menos quince costureras, pero desafortunadamente eso solo les había prolongado la agonía, ya que estuvieron vivas al menos tres o cuatro días, en una obscuridad total, sin agua ni alimentos, algunas de ellas lesionadas de gravedad, y sintiendo como lentamente se les acababa el aire que respiraban. Cuando descendimos el cuadro era más que aterrador, la mayoría de ellas tenían las manos destrozadas, se habían hecho tanto daño en su angustia por salir que habían rascado con las manos los escombros hasta literalmente arrancarse la piel de los dedos. En sus cuerpos, la inflamación se había hecho presente, incluso las que habían sobrevivido más tiempo, tenían una mueca de dolor y angustia, a consecuencia de que intentaron respirar en ese ambiente cada vez más carente de oxígeno. Artemio fue el primero en romper el silencio incómodo en el que nos estábamos refugiando.
-Llegamos tarde compañeros.....-
-¿ninguna está viva?....-
-No... ya no mi comanche....-
-Hay que decirles que se preparen para recuperar los cuerpos.... ya después podrán meter la maquinaria pesada... ya no hay nada que hacer.....-
-¿qué hacemos?...¿nos vamos?...-
-nos vamos en lo que nos mandan los amarres....-
-Si... creo que ya no hay motivo para quedarnos...-
Dimos la vuelta por el túnel que habíamos escarbado, Artemio empezó a subir primero hacia la superficie, e íbamos a seguirlo, hasta que con un grito nos pidió que nos detuviéramos.
-¡espérense!... no avancen, el agujero se cerró.... voy a escarbar un poquito y ahorita ya nos salimos.... ahí quédense-
-Si....-
Me quedé con Martín, sabíamos que a lo mucho en quince o veinte minutos, saldríamos de ese sitio, después de todo ya habíamos vivido situaciones como esa durante algunos rescates. Martín comenzó a explorar aquella mórbida cámara, aquella tumba de escombros con su linterna, hasta que algo llamó su atención.
-Comanche ¿ya vio?....-
Señaló hacia una parte que no habíamos detallado, entre una enorme viga había una mujer más, que yacía atrapada, de una forma tan cruenta que solo asomaba su rostro destrozado y cubierto de polvo, no tenía el uniforme como las demás, definitivamente en vida había jugado un rol distinto en esa fábrica, lo que quedaba de sus ropas era elegante a medida que descubrimos un poco el polvo pudimos ver que tenía un blazer y falda ejecutiva, sus medias rasgadas difuminaban un poco la sangre de sus piernas destrozadas y sus zapatos de tacón hacían juego con el resto de su ropa, y ahora se veía bien su brazo,en cuya mano estaba aquello que en realidad había llamado la atención de aquel novato: Era un anillo de compromiso, se veía muy costoso, y realmente lo era, y resaltaba con fulgor ante la mortecina luz de la linterna de Martín. quien ya se había aprestado cerca de aquel cuerpo inerte de la desafortunada mujer.
-Esto debe valer... unos cinco millones (*)-
-Martín, no me importa lo que estés pensando... deja eso en paz... somos bomberos no ratas....-
-Ella ya no lo necesita y a nosotros nos caerían cien esos centavos....-
-Que lo dejes.... no quiero tener que reportarte....-
-Ya... está bien comanche... por eso aquí no pasamos de perico perro-
Nuestra discusión fue interrumpida por el júbilo de Artemio, quien nos avisaba que ya podíamos salir de ahí.
-¡Comanche!... sube tú primero, tienes más experiencia después entre los dos jalamos a Martín....-
-Va, ya voy subiendo....-
Después de eso salimos de ese sitio, perdí la noción del tiempo mientras explicábamos a los peritos como debían recuperar los cuerpos ya usando la maquinara pesada, por donde tenían que comenzar y como tenían que ir abriéndose paso, Después de eso ya no fuimos necesarios y se nos ordenó volver a la estación a esperar un nuevo llamado.
La estación estaba sola y en un silencio total, silencio al que nos habíamos acostumbrado pues nadie quería hablar de la situación que enfrentábamos, era algo que aunque fuera por unos minutos queríamos olvidar. De tal suerte que mientras Martín y Artemio subían al área de descanso, en la oficina principal me encontré con una compañera operadora.
-que gusto que hayan vuelto con bien... bienvenidos....-
-Gracias.... oye, ¿por qué no descansas un rato? Trata de dormir, yo atiendo los teléfonos mientras....-
-¿De veras?...¿no vienes muy cansado?....-
-Si de veras.... la verdad no creo poder dormir.....-
-Te tomo la palabra, ya con media hora que pueda dormirme....-
-ándale ve....-
Y se fue al área de descanso, mientras yo me quedé en la caseta de comunicaciones atendiendo el teléfono y el radio. Pasaron dos horas, vi el reloj y eran las tres de la madrugada... Todo estaba en calma relativa.... de pronto, en medio de aquel silencio escuché el ruido de unos tacones que se dirigían hacia la estación, después, ante mi se dibujó la silueta de una elegante dama, ella estaba bien vestida, pero algo en su mirada denotaba mucha tristeza, además de que su cabello estaba cubierto de polvo, que a mi no me parecía raro, pues el polvo estaba en todos lados, todos teníamos nuestra dosis diaria de polvo por tantos edificios colapsados. Me incorporé y recibí a aquella dama.
-¿puedo ayudarle en algo?....-
-Gracias... Estoy buscando a Martín de la Vega....-
-¿Martín de la vega?....Permítame lo voy a vocear....-
Tomé el micrófono y lo llamé....
-Martín de la Vega... tiene visita... Martín de la Vega.... tiene visita....-
A los pocos minutos Martín bajó por el tubo y al ver a la dama que le aguardaba, se quedó petrificado..... La dama de inmediato lo abordó.....
-Hola Martín.... ¿te acuerdas de mi?....-
Martín ni siquiera contestaba.... de pronto ella sacó la mano del bolsillo de su abrigo... y mostró que en esta faltaba un dedo, a juzgar por la lesión tenía poco de haber sido cortado, entonces caí en la cuenta de lo que había sucedido, pero la dama siguió hablando.
-No te voy a hacer daño... solo quiero que aprendas a no tomar lo que no es tuyo....dame mi anillo por favor....-
-¡¿Tomaste su anillo Martín.....?!....-
-¡Fue un error! ¡Tú estás muerta!.....-
-Claro que lo estoy... y tú me cortaste el dedo para quedarte con el anillo...¡Dámelo!.....-
Lo último que recuerdo es a Martín devolviéndole el anillo a aquella dama, que después de dar unos pasos fuera de la estación desapareció ante nuestra mirada, después de eso me desmayé... recobré la conciencia doce horas después. No dije nada de lo ocurrido pues me enviarían al hospital psiquiátrico junto con varios compañeros que perdieron la cordura en aquella época. Martín se suicidó dejando una nota póstuma que decía.
"perdónenme, quiero quedarme pero ella vendrá por mi"....
Hay quienes dicen que enloqueció... pero solo yo se lo que realmente sucedió esa noche.... que espero jamás se vuelva a repetir....
FIN....
(*) NOTA: En 1985 la moneda mexicana tenía tres ceros más por lo consiguiente 5 millones de pesos, en la actualidad equivalen a cinco mil pesos

sábado, 26 de noviembre de 2016

LAS MUÑECAS DE KARLA Victor Manuel Monroy Hinojosa


LAS MUÑECAS DE KARLA.
Estas dos muñecas de una apariencia un poco perturbadora fueron encontradas en una tumba en un cementerio de Baja California, México.
Por su naturaleza extraña fueron sometidas a estudios químicos... Resultaron ser simplemente muñecas de porcelana, salvo por un pequeño detalle, su pelo y parte de su cara eran de humano...
Al encontrarlas encima de la tumba de una mujer llamada "Karla Gonzales Pascual", recibieron el nombre de "Las muñecas de Karla"..

LA BRUJA Anonimo.


LA BRUJA.  ANÒNIMO.
Cansado de la rutina, el alboroto y los ruidos de la ciudad, un dìa decidì salir de vacaciones con mi esposa, hijo y mis dos perros para alejarme del bullicio en una cabaña que se encuentra rumbo a la sierra de San Miguelito, en San Luis Potosì.
Llegò el dìa esperado y llenamos la camioneta con todas las cosas que necesitarìamos para pasar un maravilloso fin de semana.
Nos subimos a la camioneta y emprendimos nuestro camino, pasamos a un supermercado para comprar despensa para tener que comer en esos dìas.
Seguimos el camino hasta comenzar a entrar en terracerìa, ya casi no se veìan viviendas, seguì mi camino hasta que vi una pequeña tiendecita en donde me detuve a comprar unos cigarros y unas cervezas.
Me atendiò un viejo muy amable, el cual me preguntò que hacia donde me dirigìa, le contestè que a una casa que estaba en el bosque, por ahì cerca.
El viejo me dijo que si iba a la casa de la bruja, a mi me diò risa y le conteste _¿de cual bruja me habla?_.
Me comentò que en aquel bosque, en aquella casa vivìò una bruja a la cual quemaron los habitantes de ese pueblo, pero que segùn se rumoraba que todavìa andaba por ahì.
Me despedì de aquel señor y emprendì mi camino pensando entre mi que a poco todavìa hay gente que cree en esas cosas.
Cuando llegamos a la casa, desempacamos todo, limpiamos, saquè a mis perros para que fueran a correr.
Llegò la noche y metì a mis perros a la casa, cerrè todas las ventanas ytodas las puertas y nos fuimos a acostar puès tenìamos pensado ir al dìa siguiente a un lugar cercano.
Cuando llegò la madrugada se empezaron a escuchar ruidos raros, me levantè y soltè a mis perros, me armè con lo que encontrè y empecè a buscar que es lo que era, busque y busque y no habìa nada, pero se escuchaba que tocaban todas las ventanas y que alguien corrìa sobre el techo,
Me salì de la casa junto con mis perros y pude ver una especie de pàjaro gigante movièndose de un lado a otro y echàndose a reìr con unas enormes carcajadas. +
Me metì corriendo y le dije a mi esposa que agarraramos al niño para protegerlo pero de todos modos se escuchaba que se aventaba a las ventanas hasta que despuès de un rato se escuchò como azotò la puerta y una voz que decìa dèjame entrar.
De pronto escuchè como mis perros se le dejaron ir, comencè a escuchar un alboroto muy grande pero me diò tanto miedo que decidì no asomarme, toda la noche se me hizo una eternidad escuchando aquel escàndalo que traìan pues se escuchaba como se peleaban.
Cuando salieron los primeros rayos del sol, todo fue una calma total, fue cuando decidì salir a asomarme y vi algo que me congelò la sangre, vi a mis perros despellejados, colgados en un àrbol, regresè a la casa, tomè a mi hijo y le dije a mi esposa que nos irìamos ese mismo dìa, empacamos pronto y nos regresamos a casa, desde entonces ya no me gusta ir a los ranchos ni pueblos