Amigos de grupo Anècdotario, êste blog ha sido creado para que se nos facilite la bùsqueda de todas las anècdotas,historias, reflexiones, cuentos cortos, leyendas de Mèxico y el mundo, etc. Es un blog apto para todas las edades y en èl todos hemos puesto nuestro granito de arèna. Aquì està la recopilaciòn de nuestras aportaciones y se los dedico con todo mi cariño.

lunes, 9 de noviembre de 2015

EN LA CASA DE LOS MACETONES. Enrique Beltran Perez.







Les cuento, algunos que vieron la publicacion del castillo de la pureza, tendràn una idea.
Pues resulta que yo trabajè en donde fue el suceso real, y la verdad pasaba cada cosa, que la hasta me dan escalofrios.
Desde apagarnos las luces, apagarnos los aparatos, y lo peor ver a una niña.
No tengo por que mentir y me estoy quedando corto con lo que les cuento.
Un socio de la empresa estaba trabajando solo como a la una de la mañana y salio despavorido.
Dice que vio a una mujer muy alta con sombrero y asi un buen de cosas que pasaron!!!!!

ESPANTABAN. Carmen Zedillo Perez.







En la casa donde vivìa, espantaban.
Nosotros vivìamos a un lado de la casa de mi abuela, estaba cerca del centro.
Todas las noches cuando me acostaba, sentìa que alguien se sentaba en mi cama.
Veìa una sombra que se metìa al closet.
Eso pasò durante muchos años, mi hermana se quedaba en la casa de mi abuela.
Habìa una puertita para pasar a su patio.
Tenìa que subir las escaleras en las mañanas para arreglarse e irse a trabajar, usaba los zuecos de madera y hacian ruido.
Un dìa escuchè los pasos de mi hermana, que subìan las escaleras, como yo ya no dormìa por el miedo, siempre estaba atenta a los ruidos.
Paso el tiempo, y no escuchè ya màs pasos.
Màs tarde subiò y le preguntè porque se habìa detenido a media escalera, y me dijo - no me quedè a media escalera-,
-si, comenzaste a subir y ya no escuchè nada-
-a que hora?-
-hace como 5 minutos-
-hace cinco minutos?, si me acabo de levantar y vine corriendo porque ya se me hizo tarde-.
Al siguiènte año se casò, yo tuve que dormir con mi abuela, pero en esa casa fue peor, aparte que sentìa que se sentaban en mi cama, todos los dìas a las tres de la mañana escuchaba que abrìan la puerta del patio, y como metìan la llave y cerraban la puerta.
Yo le decìa a mi abuela, y se levantaba conmigo, para enseñarme que no habìa nadie.
Si me bañaba en esa casa, oìa que alguièn chiflaba.
El baño daba al patio, no habìa modo de que alguièn estuviera ahì.
Dejè de tener esta experiencia al siguiènte año que me casè y me fui a otra casa.
Esto que les cuento està resumido, puès pasè por mucho, de verdad.
Ya en mi nueva casa deje de tener estas experiencias.
Cuando un tiempo fui a vivir ahì otra vez para estar con mi mamà que estaba enferma, una de mis hijas que esta pequeñita tambien tuvo algunas experiencias.
Ahorita que lo estoy narrando vuelvo a sentir el miedo.
Cuando yo sentìa que se sentaban o me respiraban, gritaba y me acostaba en la cama de mi abuela.
Lo peor es que como padecìa insomnio, no estaba dormida.
Lo que sentîa era cuando estaba despierta. Esto me afectò , en mi concentraciòn para los estudios, pues empezò desde que tenia 11 años.

EL CHARRO AVITIA. Frank LaMora.








Era miércoles de Semana Santa de 1962. Y aunque el ambiente de esos días resumaba beatitud y recogimiento, en el canal 2 de Telesistema Mexicano (hoy Televisa) se transmitía el programa ¡ROCK 7:30! emisión en vivo que reunía a la juventud rebelde para ver a César Costa, Enrique Guzmán, Los Crazy Boys, Julissa, Angélica María, Alberto Vazquez, Johnny Laboriel y demás plaga rocanrolera que hacían furor en esa época y con (el entonces orejón) Manuel López Ochoa como locutor-presentador.
En aquel año yo ya tenía unos meses escribiendo los guiones para El Teatro de don Fernando Soler y empezaba una amistad con el jovenazo Humberto Navarro, productor y director de dicho programa juvenil. Por varias semanas yo lo acompañaba en la cabina como su asistente y ese día miércoles estaban programados Fabricio, Maria Eugenia Rubio y Manolo Muñoz.
Pero faltaban unos minutos para el inicio del programa y no llegaba Manolo. Para colmo, a último momento llamó Humberto diciendo que estaba en cama con un gripón y que me encargara de todo. ¡Moles! Me temblaba el esqueleto de nervios. Sin embargo, vi mi gran oportunidad de dejar la máquina de escribir para convertirme en director. Pero... una cosa era estar en cabina de ayudante y otra muy, pero muy distinta hacerte cargo de todo.
Y menos si me faltaba Manolo Muñoz!
¿Qué hacer?
Ya con el tiempo encima, mandé a uno de los achichincles que me asistirían a que recorriera los pasillos para que se trajera al primer cantante que se encontrara para suplir a Manolo Muñoz.
Pues empieza la transmisión y cantó Fabricio, luego Maria Eugenia y antes de que terminara su canción, llega aquel zoquete con EL CHARRO AVITIA.
¡¡POR LOS SACRATÍSIMOS CLAVOS DE CRISTO!!
¿QUÉ DIANTRES TENÍA QUE HACER EL CHARRO AVITIA en un programa de rocanrol?
Como no había tiempo de nada más, ¡Órale pues, que cante Don Pancho!
Vestido de charro, con su porte campirano, sus bigototes aguamieleros, panzón y su acostumbrado paliacate enredado en la mano izquierda, se plantó desafiante y bravucón frente a la cámara y suelta su...
¡¡VUELVEEEEEEEEE!!
Con aquello acabó con el cuadro y con los rocanroleritos que no creían lo que estaba pasando. López Ochoa estaba impávido.
Para no extenderme, fue mi debut y despedida (literal) como director.
Humberto Navarro no quiso volver a saber de mí y finalmente, volví a mi oficio de escribidor para don Fernando Soler y su Teatro. Ni modo.

¿ME DAS MI CALAVERITA? Frank LaMora.






El difunto viene a empacar
aquello que le gustaba
pero también a chupar
lo que antes lo embriagaba.
Cuando la gula no acaba,
los muertitos nos lo confirman
pues regresando reafirman
que su lombriz sigue viva.

LA NUBE. Tayde Flores Lopez.







A principios de año mis hijos todavia estaban solteros.
Asi que un dìa nos fuimos a escuchar a las bandas como la MS, la Arrolladora entre otros a la plaza de toros México.
Nos tocò hasta arriba, pues no encontramos boletos abajo. pero nos sentiamos muy contentos los tres de estar cantando.
Ya pasaban de la una y media de la mañana y aun no presentaban al cantante por el que ibamos en especial a ver.
Solo que en cada preambulo para presentar y dar tiempo a que los vendedores vendan, mirè como por entre las gradas, venìa una nube blanca.
Me dije, èsto puede ser un alma, ya que no estaba tan lleno, pero si se podia alimentar de las vibras que habia en ese momento.
Nos bajaron a la planta de en medio, ya que la querian llenar pues asi desparramados si se notaba que los revendedores habìan hecho de las suyas con los boletos.
Despuès ya no era una pequeña nube, sino varias, pequeñas y medianas.
A las tres de la mañana, saliò quien esperabamos y aquello se lleno de jùbilo.
Al terminar tambièn las nubesitas seguian dando vueltas por todo el lugar.
Al pasar junto a nosotros se enfriò de repente el ambiente, aùn cuando estabamos bien abrigados, el frio nos calaba hasta los huesos.
Despuès que pasaron las nubecitas hacia otro lado ya no sentimos frio.

EL ARBOL DEL VAMPIRO. Muñoz Alma.







Cuenta una de las leyendas del Panteòn de Belèn que hubo un vampiro que se alimentaba de la sangre de los tapatios. 
Todo empezò cuando encontraban pequeños animales en la ciudad sin una gota de sangre.
Despuès encontraron niños muertos y lo peor sin sangre. 
Panico reinaba en las calles al caer la noche. 
La gente no salia al oscurecer y se quedaban en sus casas rezando por sus vidas.
Hubo unas personas que estaban cansadas de esta situaciòn y se armaron de valor para acabar con la amenaza nocturna. 
Despues de seguir la pista del Vampiro lo emboscaron. 
La misma noche le pusieron una estaca de madera en el corazòn que le causo la muerte.
Al dia siguiente la comunidad lo sepultò y pusieron lapidas grandes sobre el cuerpo, con la esperanza de que no surgiera otra vez por la noche.
Despuès de muchos meses las làpidas fueron quebrantadas. 
Y un arbol saliò de la tumba del Vampiro. 
Ese arbol todavia existe en el panteòn y se cree que naciò de la estaca que fue clavada en el corazòn del Vampiro. 
Cuando la gente cortaba pequeños pedazos del arbol este sangraba. 
La sangre provenia de las victimas del Vampiro.
Durante la noche se dice que puedes ver las caras de las victimas reflejadas en el arbol. 
Este arbol parece que esta encantado y es una de las leyendas del Panteòn de Belèn mas popular.
La gente dice que deben tener vivo el àrbol por que cuando el àrbol muera el Vampiro regresarà. 
Actualmente, el arbol del Vampiro es protegido con un cancel, por que mucha gente acostumbraba a trozar el tronco para ver si salìa sangre y por ende el àrbol se estaba secando.
El àrbol esta en buenas condiciones y mientras el àrbol viva la leyenda vivira.

LA NIÑA CALABAZA. Guillermo Gonzalez Cosìo.








En una oficina en tv azteca del programa A Quien Corresponda, se hacía mención de la bautizada como la niña calabaza.
Después de las 8 de la noche se oía un teclado de computadora, sonaban de seis a ocho teléfonos a la vez.
Algunos compañeros decían que oían pisadas.y por último en una bodega que actualmente sigue perteneciendo a dicho programa y que esta ubicada en Tlalnepantla ,se aparecía una niña de unos 7 u 8 años.
Llegamos a pensar en que era la hija de algún policía ,al preguntar nos dijeron tenemos prohibido traer a familiares a nuestro trabajo a nosotros ya también se nos apareció.
Como dato curioso , quien la veía lo corrían al poco tiempo del trabajo.
Donde si me lleve varios sustos, fue en Radio Fórmula, Polanco.
En el tercer piso había un sofá, ahí nos quedábamos a veces a dormir, y a mi se me subía el muerto.
En el cuarto piso había sillones y una vez sentí que me jalaron el cabello, lo peor era que todas las cabinas estaban cerradas.
Les comenté a mis compañeros y me dijeron te falta ver al hombre de negro.
En otra ocasión al ir al baño el cual estaba entre el cuarto y quintó piso salí, vi hacia las escaleras y vi al mentado hombre de negro.
Baje la cabeza y volví a subir la mirada y claro no había nada.